Se pronuncia Martinelli por repatriar norcoreanos y devolver barco

El presidente de Panamá, Ricardo Martinelli, se pronunció hoy por repatriar a la tripulación del barco de Corea del Norte cargado de armas propiedad de Cuba, aunque aclaró que el caso está en manos de Naciones Unidas (ONU).

"Ellos tienen un proceso (judicial) y eventualmente diplomáticamente, se debe buscar algún tipo de arreglo y repatriarlos a Corea del Norte", dijo el mandatario en declaraciones al canal de televisión Telemetro.

Consideró que el barco y los 250 mil quintales de azúcar que cargaba para ocultar 240 toneladas de armas cubanas deben ser devueltos a sus dueños, pero insistió que ello debe ser resuelto por la comisión del Consejo de Seguridad de la ONU que vendrá a Panamá.

"El problema que hay es qué hacemos con el azúcar, qué hacemos con el barco, creo que eso le compete a las Naciones Unidas; mi opinión es que el barco hay que devolvérselo a su dueño original y el azúcar también, pero eso es algo que no me compete y mi opinión es irrelevante", dijo.

El barco Chong Chon Gang fue detenido el pasado 10 de julio por sospechas de transportar drogas, pero cinco días después, el propio mandatario dijo que debajo de miles de sacos del dulce se hallaron "sofisticados equipos de misiles".

Al día siguiente del hallazgo, Cuba admitió que el barco transportaba a Corea del Norte para su reparación 240 toneladas de armas obsoletas, entre ellos sistemas de cohetes y dos aviones Mig.

"Cuba hizo una petición para que soltáramos el barco y dije que eso no se podía hacer hasta que hiciéramos una revisión completa del tema", indicó el gobernante.

Elementos de seguridad trabajan desde la semana pasada en descargar el azúcar y las armas en el Puerto de Manzanillo, 35 kilómetros al norte de aquí, mientras los 35 tripulantes están detenidos acusados de atentar contra la seguridad colectiva y se han negado a declarar.

Al descartar que hayan recibido información de Estados Unidos, el mandatario dijo que la nave tenía una alerta porque "en 2012 fue cogido en Ucrania con droga y otro equipo no reportado".

"Ese barco tiene un prontuario de incumplimiento mundial que hay una alerta a ese barco a donde vaya... el capitán trata de suicidarse, le da un faracho (ataque cardiaco); los 35 tripulantes se amotinan, fue un verdadero lío traer ese barco. Dañaron los motores, las grúas", contó.

El gobernante defendió su presencia en el barco para anunciar el hallazgo de las armas el 15 de julio porque "Panamá es un país de paz, no es un país de guerra y no se puede pasar material bélico no declarado, independiente de quien sea".

Funcionarios panameños han afirmado que Cuba, cuando pidió la devolución del barco, antes del hallazgo de las armas, nunca reveló la presencia de ese tipo de carga en el buque.