Apertura en Pemex debe acompañarse de regulación fuerte: CIDAC

Cualquier escenario de apertura por parte de Petróleos Mexicanos (Pemex) a las inversiones privadas, debe estar acompañado de una regulación fuerte por parte del Estado, señaló la directora del Centro de Investigación para el Desarrollo (CIDAC), Verónica Baz.

Durante la Séptima Conferencia Anual de Competencia y Regulación, refirió que cualquier escenario de apertura debe acompañarse por una regulación que vigile las reservas de recursos del país, proteja el medio ambiente, establezca las condiciones institucionales a decuadas para acotar al poder económico y demuestre a la nación que la renta petrolera se destina a causas inteligentes que verdaderamente impulsen el desarrollo del país.

En su opinión, es insostenible perpetuar un Pemex opaco, improductivo y sin incentivos.

La directora general de CIDAC consideró también que la paraestatal cuenta con una escasa rendición de cuentas, indicadores de eficiencia lejanos a las mejores prácticas y no tiene incentivos para mejorar "cuando el gobierno succiona la mayor parte de sus recursos".

Durante la conferencia, en la que se analizaron las condiciones para una apertura comercial exitosa, la relación entre Pemex y el Estado, así como las energías alternativas, dijo que para asegurar un verdadero abasto de energía a precios competitivos hay que "pensar más allá del petróleo".

Baz mencionó que una reforma energética no estaría completa si no se toma en cuenta la enorme ineficiencia que prevalece en el sector eléctrico nacional, aunado a las metas que México tiene que enfrentar para mitigar el cambio climático.

A su vez, el ex secretario de Hacienda, Francisco Gil Díaz, resaltó que mientras no se concrete una reforma fiscal, no vamos a poder considerar seriamente a Petróleos Mexicanos como una empresa eficiente, pues se requiere una reforma que la libere de su actual carga impositiva.

Quienes están a favor de una empresa pública, dijo, no se dan cuenta que está sujeta a controles, normas y una cantidad de disposiciones que le hacen imposible operar con agilidad y productividad como lo hace una empresa privada.

Para el presidente ejecutivo de Telefónica México, las empresas públicas están expuestas a operar con restricciones por lo que cuando se compara a Pemex con la brasileña Petrobras, se resalta que es un buen modelo porque opera con libertad de gestión.