Destaca rey Juan Carlos unidad de españoles ante accidente de tren

El rey de España, Juan Carlos de Borbón, destacó hoy que todos los españoles están unidos ante el dolor de las familias de las víctimas del accidente de tren ocurrido ayer en las afueras de Santiago de Compostela, Galicia, noroeste del país.

Tras emitir una carta en la que expresa sus condolencias por las víctimas del suceso, los reyes llegaron a Santiago de Compostela alrededor de las 18:00 hora local (16:00 GMT) y se trasladaron al Hospital Clínico, donde fueron recibidos por el personal médico.

Acompañados del presidente de la Xunta de Galicia, Alberto Núñez Feijóo, la ministra española de Fomento, Ana Pastor, y otros funcionarios, han entrado a la Unidad de Cuidados Intensivos, y han hablado con algunos familiares de los heridos.

El monarca y la reina Sofía acudieron vestidos de oscuro, se mostró muy seria en todo momento, y el rey hizo el recorrido apoyado en sus muletas.

Al salir, hizo unas breves declaraciones en las que manifestó su apoyo a los heridos y sus familias, además de su pesar por todas las víctimas del accidente.

"Todos los españoles sienten el dolor de las familias y esperamos que los heridos se recuperen poco a poco; estamos con ellos", aseveró.

Antes de realizar este viaje, el rey expresó sus condolencias por este "terrible accidente ferroviario que ha teñido de luto al país y suscitado los sentimientos de pesar de toda la Comunidad Internacional", de cuyos dirigentes dijo haber recibido condolencias.

"Me dirijo a los familiares y amigos de las víctimas mortales, a los heridos y a todos los damnificados por este desgraciado suceso que, como seres humanos y como españoles, nos conmueve y nos llena de dolor y tristeza", apuntó.

Asimismo, les transmitió "el más profundo cariño y toda la cercanía y la solidaridad de la Familia Real y del conjunto de la nación que hoy tiene depositada toda su emoción en el corazón de la querida tierra gallega".

El descarrilamiento de un tren de alta velocidad en una vía cercana a Santiago de Compostela, capital de la comunidad autonómica de Galicia, en el noroeste de España, dejó 80 muertos y más de 130 heridos.