"Recen por mí, no se olviden": Papa Francisco a cinco mil argentinos

El Papa Francisco se reunió hoy en la Catedral Metropolitana de Río de Janeiro con cinco mil jóvenes argentinos a quienes, en el primer encuentro masivo con sus connacionales tras ser elegido, les pidió que recen por él.

El Papa, que llegó al imponente templo católico tras visitar una favela de la zona norte de Río de Janeiro, fue aclamado por los peregrinos, a quienes pidió "recen por mí, no se olviden".

Muchos de los jóvenes argentinos, que no dejaron de cantar temas religiosos y algunos de los cuales lloraron al ver al Papa a pocos metros, portaban banderas de su país y vestían la conocida playera albiceleste de la selección de futbol.

A la reunión, que fue seguida desde la calle por 30 mil jóvenes, también asistieron obispos argentinos que participan en la Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), la cual inició el pasado martes y concluirá el próximo domingo con la presencia del Papa Francisco.

En una breve intervención, el Papa les pidió a los jóvenes católicos argentinos que "salgan afuera, que la iglesia salga a la calle, que nos defendamos de todo lo que sea mundanidad. La iglesia no puede ser una ONG".

Criticó que en la actualidad exista en el mundo un culto al "dios dinero" y que la sociedad excluya a los ancianos y a los jóvenes, a quienes pidió "salir a luchar" por sus valores y evitar "meterse contra los viejos, escúchenlos".

"Los jóvenes y los ancianos están condenados al mismo destino, la exclusión", apuntó el Sumo Pontífice, quien les pidió a los peregrinos argentinos que "no se dejen excluir".

El Papa Francisco también hizo notar que los jóvenes estaban "enjaulados" en la Catedral, en alusión a las vallas de seguridad, y manifestó su deseo de "estar más cercano a ustedes", pero dijo que ello no había sido posible por razones de orden.

La reunión con los jóvenes argentinos finalizó con una bendición a una imagen de la Virgen y de un Cristo que recorrerán Argentina a partir de los próximos días.

Los jóvenes peregrinos comenzaron a llegar anoche a la Catedral de Río de Janeiro y para ingresar debieron mostrar una credencial emitida por la iglesia Católica argentina y su documento de identidad ya que fue una reunión exclusiva para ellos.