Combina Casa de Montejo diseños europeos con trabajo maya

Sirenas, quimeras, hipogrifos, salvajes y en especial grutescos, son algunos de los motivos que adornan la emblemática Casa de Montejo, en la capital yucateca, producto del diseño de artistas europeos y tallado en piedra por escultores mayas.

El empleo de la fotografía digital de alta definición ha permitido establecer que figuras como presuntos querubines bajo el balcón principal de esta fachada, son en realidad sirenas en sinfonía, o animales que se repensaba como venados y quimeras.

El investigador del Círculo de Estudios Humanísticos de Yucatán, Indalecio Cardeña Vázquez, señaló que en esta fachada, el Adelantado es simbolizado como Hércules y por ende, existe una representación de algunos pasajes de los 12 trabajos que realizó el héroe, como su estancia en el "Jardín de las Hespérides", al arrear el Ganado de Gerión o su encuentro con la Hidra.

Resaltó la precisión del trabajo realizado por la investigadora Guillermina Vázquez, al abordar el tema, aunque el empleo de técnicas fotográficas permiten establecer que las decoraciones, en especial los grutescos, hablan de muchos seres míticos a los cuales también se han agregado expresiones y fisonomía maya.

Los grutescos, explicó, son figuras que combinan elementos míticos, humanos, vegetales y animales, y dan forma a "nuevas expresiones" producto de la imaginación, todo ello, propio del estilo arquitectónico plateresco.

Respecto a los detalles de la fachada, indicó el caso de dos soldados que aseguran están parados cada uno sobre dos cabezas mayas, empero aclaró que "en realidad estos son personajes con expresión de dolor y que pudieron tener cuerpo de ave, como se representaba a las sirenas".

También, expuso, "es de llamar la atención que estas figuras corresponden a hombres con cuernos, con lo que podemos descartar sean mayas o alguna representación de ellos".

Otra de las figuras que se han podido identificar, corresponden a dos animales a lo que dio la clasificación de venados, pero se aprecia que son famélicos, de cuellos muy largos y abriendo la fauces, con intención de devorar a una mujer o su producto, cuando está en labores de parto.

La imágenes nos permiten apreciar que esta figura correspondería a quimeras, en tanto, llama la atención la figura en medio de ellos, una mujer en posición de dar a luz, con los pechos descubiertos, pero con cara de hombre, una representación común de la mujer en algunas ciudades mayas.

A lo largo de esta estructura, señaló, se puede apreciar, aunque no a simple vista, figuras con caras de hombre, con cuernos de carnero pero cuerpos de ave, figura que no se encuentra en catálogos y que nos hace suponer que fue creación del tallador.

Muchas de las caras humanas de estos seres "producto de la imaginación" tienen rasgos característicos mayas, lo cual, lleva a pensar que se dio libertad a los talladores para crearlas.

Uno de los puntos de mayor énfasis, corresponde a una serie de querubines que adornan el balcón principal, los cuales, "si apreciamos bien, podemos ver que tienen cuerpos de aves, es decir, son sirenas y se presentan en una secuencia de la apertura de la boca hasta que está totalmente abierta".

Cardeña Vázquez destacó que varias de estas figuras presentan un aparente intento por borrarles el cuerpo, a lo que también se asocia los efectos de la erosión, por lo que subrayó "muchos de estos detalles no pueden ser vistos a simple vista".

Indicó que otro aspecto que ha llamado la atención, es el hecho de que el capitel de sus columnas de estilo Corinto están adornadas en apariencia con hojas de acanto, aunque desde su punto de vista, son en realidad víboras.

Muchas las figuras que se supone son hojas de acanto, tienen formas de víboras, con movimiento ascendente, posiblemente, es la representación de una hidra, pues aunque se dice que son de tres cabezas, existen versiones de hasta 100 o mil cabezas.

El antropólogo resaltó que la presencia maya en esta obra es notoria, dado que también se encuentran en ella, símbolos como flores, propias en las expresiones indígenas representativas a Venus, pero también a la guerra.

También hay círculos idénticos a los que se encontraban en sitios mayas del sur, en específico, en Mascaron del Dios Chaac.

Resaltó que tras un año de investigaciones, estos descubrimientos se concentrarán en un texto denominado "Simbología de la Casa de Montejo", el cual deberá estar listo para su publicación en un par de meses.