Exige ONU a Israel reconsiderar ley que desplazará a 40 mil beduinos

La Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos (ACNUDH), Navi Pillay, exigió hoy a Israel reconsiderar una propuesta de ley que de ser ejecutada resultaría en el desahucio forzoso y desplazamiento de unos 40 mil beduinos árabes.

De adoptarse la ley de regularización de beduinos conocida como Prawer-Begin, es posible que resulte en la demolición de hasta 35 aldeas beduinas en el desierto de Negev y en la expropiación de estas tierras que han sido hogar ancestral de esta minoría.

"Como ciudadanos de Israel, los beduinos árabes tienen derecho a los mismos derechos a la propiedad, la vivienda y los servicios públicos que cualquier otro grupo en Israel", dijo Pillay en un comunicado.

"Si este proyecto se convierte en ley, se acelerará la demolición de toda la comunidad de beduinos, obligándolos a abandonar sus hogares, negándoles su derecho a la propiedad de la tierra, diezmando su vida cultural, social y tradicional, en nombre del desarrollo", afirmó.

"El gobierno israelí debe reconocer y respetar los derechos específicos de las comunidades de beduinos, incluido el reconocimiento de las reclamaciones de propiedad de tierras beduinas", sostuvo.

La alta comisionada lamentó que el gobierno de Israel "sigue buscando activamente una política discriminatoria del desplazamiento forzado en contra de sus propios ciudadanos árabes".

El gobierno de Tel Aviv parece no haber escuchado las preocupaciones que planteó Pillay durante su visita oficial a Israel hace dos años con respecto a las demoliciones reiteradas de pueblos beduinos en el Negev que no son reconocidos por las autoridades.

"Estoy alarmada de que este proyecto de ley, que trata de legitimar el desplazamiento forzado y el despojo de las comunidades indígenas beduinas, está siendo empujado a través de la Knesset", subrayó Pillay.

Señaló que el proyecto de ley no reconoce ningún título de propiedad de estas tierras que les han pertenecido tradicionalmente a los beduinos en el desierto de Negev.

En su lugar, deploró Pillay, ofrece una compensación limitada e inadecuada con la condición de que los solicitantes se trasladen a uno de los siete municipios oficialmente reconocidos en donde han creado asentamientos urbanos para los beduinos.

Pillay recordó que la Comisión Goldberg 2008 reconoció que los beduinos del Negev deben ser vistos como ciudadanos iguales con lazos históricos con la tierra y que eran residentes legítimos del Negev.

"El respeto a los legítimos derechos de las minorías es un principio fundamental de la democracia", enfatizó.