Se perfilan cambios profundos en el periodismo impreso de Alemania

El consorcio alemán de medios Axel Springer vendió en casi mil millones de euros (unos mil 322 millones de dólares) una importante parte de sus periódicos y revistas a su competencia, el Grupo Funke.

La noticia fue dada a conocer este jueves por los dos consorcios mediáticos y además anunciaron su decisión de fundar una empresa conjunta para la comercialización de publicidad y diarios, así como su distribución. Se incluyó asimismo la venta de digital de medios.

En un comunicado conjunto informaron que de esa forma unirán sus actividades, recursos y know-how (conocimiento) en esos ámbitos.

Las reacciones al anuncio de Axel Springer y el Grupo Funke entre los medios alemanes fue de sorpresa.

Al parecer, Axel Springer quiere dedicarse de lleno a editar en internet, de acuerdo a lo que publicó el diario Frankfurter Allgemeine Zeitung en su página web: "Axel Springer aceleró en forma radical el cambio, preparado desde hace tiempo, del papel a internet".

El semanario Spiegel comentó en su página web que se aproxima un cambio profundo y radical en el panorama de medios periodísticos en Alemania y catalogó la operación como una "rebaja de fin de temporada del periodismo".

En el editorial que escribió al respecto afirmó que la operación es una declaración de la Editorial Axel Springer de que el periodismo impreso es un negocio en el que ya no hay certeza de hacer dinero.

Calificó a su presidente, Mathias Döpfner, de ser ambicioso, pero no en cuanto a periodismo de calidad.

La Editorial Axel Springer fue fundada en 1946 y su sede está en Berlín, un edificio que abarca una gran manzana en el centro de la capital alemana.

Tiene 13 mil 651 empleados, su volumen de negocios es de tres mil 310 millones de euros anuales (unos cuatro mil 377 millones de dólares) y su ganancia neta de 276 millones de euros (unos 365 millones de dólares).

El Grupo Funke de medios de masas es también alemán y contaba en 2010 con 17 mil empleados y un volumen de negocios de mil 100 millones de euros (unos mil 430 millones de dólares).

Las dos editoriales mediáticas firmaron un pre-contrato porque la Oficina Federal Antimonopolios en Alemania revisará la operación y determinará si con ella se ha creado un monopolio, en cuyo caso prohibirá la venta.

La Asociación Alemana de Periodistas (DJV), la mas grande del país, calificó la venta realizada por Springer de ser un hecho "bastante catastrófico" y teme que la operación deje a muchos periodistas sin trabajo, ya que ambos consorcios parecen estar adelgazando sus filas.

La editorial Axel Springer cerró completamente su sede en Hamburgo y se quedó solo con la de Berlín, mientras que el Grupo Funke despidió a numerosos colaboradores de su principal periódico, el diario regional Westdeutsche Allgemeine Zeitung.

Axel Springer es también la propietaria entre otros medios por el diario de boulevard (sensacionalista) más vendido del país, el Bild y uno de los que se publica a nivel nacional el Die Welt.

Se deshizo, entre otros, del diario Berliner Morgenpost, de gran tradición e la capital alemana.