Plantean analizar programa Hoy no Circula para decidir su vigencia

Para conocer el impacto real del programa Hoy no Circula y decidir si "vale la pena" mantenerlo vigente, e incluso ampliarlo, como se ha propuesto, el gobierno capitalino tendría que realizar estudios más completos, sostuvo el especialista Héctor Riveros Rotgé.

El investigador del Instituto de Física de la Universidad Nacional Autónoma de México sostuvo que a 24 años de haber surgido, dicho plan no ha logrado una disminución significativa en la contaminación del aire de la ciudad.

Consideró que una de las razones es que la medida aplica tanto para vehículos de uso particular como público, a pesar de que éstos últimos son en realidad los más contaminantes; en primer lugar los microbuses seguidos de los taxis y autos de otros estados de la república.

Riveros Rotgé, quien también es miembro de la Academia Mexicana de Ciencias (AMC), recordó que en 2006 la Secretaría del Medio Ambiente capitalina publicó un estudio, coordinado por él, que evaluó y comparó las emisiones de vehículos de distintos tipos que circulan en la Zona Metropolitana del Valle de México mediante sensor remoto.

Comentó que las mediciones consideradas en el estudio corresponden a las campañas de monitoreo vehicular de los años 2000 y 2005. "Este estudio se hace cada año, pero solo para coches particulares, jamás se había incluido el transporte público".

El documento muestra que el transporte público es el más contaminante, lo cual, dijo, es preocupante porque además de que son unidades con mayor tasa de emisión de monóxido de carbono, hidrocarburos y óxido de nitrógeno, hacen recorridos entre cuatro y cinco veces mayores que los autos particulares.

Asimismo, esos transportes viajan más de 100 mil kilómetros por año, por lo cual desgastan los convertidores catalíticos mucho más rápido que los particulares.

Sin embargo, informó que el documento en cuestión señala que la tasa de sustitución de los convertidores catalíticos en este tipo de transporte no es congruente con lo elevado de sus emisiones, ni proporcional a la tasa de sustitución de dichos dispositivos en comparación con la de los carros de uso particular.

Incluso, resaltó, el informe recomienda revisar la operación y la eficacia del Programa Integral para la Reducción de Emisiones Contaminantes (PIREC), que busca fomentar el reemplazo de los convertidores catalíticos en aquellos vehículos automotores modelo 1991 y posteriores.

Además, enfatizó, sugiere, en determinado momento, obligar la sustitución de convertidor catalítico de estos vehículos de acuerdo con su edad. "Si el transporte público estuviera en buen estado, se reduciría la contaminación atmosférica en un 20 o 30 por ciento".

Opinó que el programa debería concentrar sus esfuerzos en transporte de este tipo y buscar alternativas apropiadas que se cumplieran de manera efectiva.

Mencionó que otra de las fallas del Hoy no Circula está en las estimaciones de la reducción de la emisión de contaminantes asociados a la restricción vehicular, pues el problema es que el gobierno calcula como si los conductores de esos coches se quedaran en su casa.

En ese sentido, consideró que para saber el impacto real de este programa y decidir si "vale la pena" mantenerlo vigente, e incluso ampliarlo, como se ha propuesto recientemente, el gobierno tendría que realizar estudios más completos que incluyeran cálculos de esta naturaleza.