Extiende China campaña contra corrupción de farmacéuticas extranjeras

El gobierno chino extendió el control y las detenciones en el marco de la investigación por supuesta corrupción de la farmacéutica británica GlaxoSmithKline (GSK), en una operación policial que ha puesto en guardia al sector en China, muy impactado por el pago de sobornos.

El grupo farmacéutico británico habría pagado sobornos a funcionarios, doctores y hospitales por valor de unos 500 millones de dólares en China con el objetivo de impulsar sus ventas en el país.

GSK habría utilizado agencias de viajes para pagar a los funcionarios sin que ello provocara suspicacias entre las autoridades, según lo publicado por la prensa china.

Cuatro altos cargos de GSK fueron detenidos -todos de nacionalidad china-, mientras el jefe financiero en China, el británico Steve Nechelput, tiene restringida la salida del país asiático.

Asimismo, la embajada de Estados Unidos en China informó la víspera de la detención en Shanghai de Nolan Barkhouse, uno de sus ciudadanos que según algunas fuentes estaría implicado en el escándalo.

La legación estadunidense no confirmó por el momento las causas de su detención, y se limitó a señalar que están en contacto con él.

La policía china también ha interrogado a empleados de AstraZeneca, otro gran laboratorio británico, y de la belga UCB, aunque no se señalaron detenciones por el momento.

El sector farmacéutico y médico en China sufre altas tasas de corrupción, en especial por la falta de transparencia en las licitaciones, los bajos salarios de los doctores chinos y por el hecho de que la venta de medicinas sea una de las principales fuentes de ingreso de los hospitales.

Las autoridades chinas habían anunciado a principios de julio que pretendían investigar unas 60 empresas farmacéuticas en el país con el objetivo de inspeccionar sus políticas de precios, por lo que los expertos y consultores no descartan nuevos arrestos.