Pese a solidez, sistema financiero mexicano carga pendientes: CNBV

A pesar de su sólida condición actual, el sistema financiero mexicano es relativamente pequeño, con escasos productos financieros para los segmentos de menor nivel socioeconómico y con una baja atención a las pequeñas y medianas empresas (Pymes).

El presidente de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV), Jaime González Aguade, refirió que en el sistema financiero mexicano aún hay desafíos importantes que requieren la instrumentación de medidas innovadoras, por lo que es necesario conjuntar esfuerzos para planear diversas acciones.

En la 76 Convención Bancaria, el funcionario reconoció que a pesar de su sólida condición actual, el sistema financiero mexicano es relativamente pequeño, en comparación con el tamaño de la economía del país.

De acuerdo con los indicadores macroeconómicos de desarrollo publicados por el Banco Mundial, al cierre del 2011 el crédito interno al sector privado en México equivalía a 26 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), mientras que el promedio para América Latina y el Caribe era de 44 por ciento y, en el caso de Brasil, alcanza un 61 por ciento.

Además, dijo, es importante impulsar el financiamiento a las pequeñas y medianas empresas (pymes), ya que si bien este sector genera aproximadamente el 52 por ciento del PIB y el 72 por ciento del empleo en el país, solo recibe cerca del 15 por ciento del crédito total de la banca.

De hecho, reveló, de acuerdo con una encuesta realizada por el Banco Mundial, solo el 32 por ciento de las empresas cuenta con un préstamo bancario o una línea de crédito, mientras que cerca del 30 por ciento de las compañías indicaron que la falta de acceso a financiamiento es una de las principales restricciones que enfrentan.

González Aguade señaló que todavía existe un porcentaje importante de la población que no cuenta con acceso o no utiliza los productos que ofrecen los bancos y otros intermediarios.

Por ejemplo, señaló, conforme a los resultados obtenidos en la Encuesta Nacional de Inclusión Financiera, sólo el 35 por ciento de los adultos utiliza algún mecanismo de ahorro formal, mientras que el crédito formal es utilizado sólo por el 27 por ciento de la población adulta, ejemplos representan tareas pendientes en el sector.

Aunado, refirió, a la escasez de productos y penetración en los niveles socioeconómicos bajos, así como para algunas actividades productivas, se encontró también que, a pesar de que en los últimos años las tasas de interés activas se han reducido, éstas siguen siendo altas en algunos sectores en comparación con las ofrecidas en otras economías de tamaño similar.

Así, subrayó, "hay mucho por hacer todavía en cuanto al costo de obtener financiamiento, tanto por las tasas como por las comisiones".