Diócesis de Saltillo pide medidas cautelares en defensa de migrantes

El obispo de Saltillo, Raúl Vera, pidió que el Estado instrumente medidas cautelares para garantizar la seguridad de migrantes y defensores de sus derechos, ante el incremento de los casos de violencia en contra de esos sectores, que se han documentado durante el primer semestre de 2013.

La Diócesis de Saltillo precisó en un comunicado que desde marzo pasado la Casa del Migrante documentó 30 casos de migrantes (dos mujeres, dos niñas, tres niños, un adolescente y 22 hombres) quienes supuestamente sufrieron diversas violaciones a sus derechos humanos.

Según la representación religiosa, esas personas fueron víctimas de tortura y tratos crueles y degradantes por parte de elementos de la Policía Preventiva Municipal de Saltillo, que los agreden, les roban sus pertenencias o les inventan cargos judiciales.

El informe elaborado por la Casa del Migrante fue enviado este martes a la Relatoría para Trabajadores Migratorios y miembros de sus familias, de niñez y de derechos de las mujeres de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH).

También al comité contra la tortura y a la Oficina de la Alta Comisionada para los Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas, así como a las comisiones de Derechos Humanos nacional y de Coahuila, expuso.

El documento concluye que Saltillo "es un lugar de extremo riesgo para los migrantes, y por tal motivo esta misma mañana se ha solicitado la CNDH y la Comisión de Derechos Humanos del Estado de Coahuila (CDHEC) emitan de manera urgente medidas cautelares para proteger a la población migrante en su tránsito de esa capital.

En ese contexto llamó a que el Estado, en cumplimiento de la orden internacional de la CIDH, a través de las Medidas Cautelares MC 312 09, se garantice la seguridad de los defensores de migrantes y a la población.