Sin mejora educativa AL nunca dará el salto: Óscar Arias

América Latina no podrá dar nunca el salto al desarrollo sin una mejor calidad de la educación, advirtió el ex presidente de Costa Rica y Premio Nobel de la Paz 1987, Óscar Arias.

Al hacer un llamado a reflexionar sobre el papel de la juventud en los próximos años, reconoció que todos los esfuerzos realizados en el campo cuantitativo son importantes, "pero se ha abandonado la calidad de la educación".

El ex mandatario coincidió en ese sentido con especialistas que participaron el panel sobre "Los retos y oportunidades de la clase media en México", organizado por la Universidad Tecnológica.

Arias Sánchez hizo hincapié que en la región se han creado gremios magisteriales cada vez más poderosos, cuya fuerza la han utilizado para luchar por reivindicaciones, algunas de ellas justas, pero también han impedido que el Estado pueda obligarlos a que se midan sus conocimientos.

"Sin medición de conocimientos, evaluación, estamos andando a ciegas y este es el principal problema que tenemos en América Latina", expresó en el auditorio del campus Cuitláhuac de esta casa de estudios.

Ante decenas de estudiantes, recalcó que mientras no se le pague al educador según el mérito y todos ganen igual, porque eso es lo que pelean los sindicatos de docentes, "estamos cometiendo la más grande de las injusticias con nuestra niñez".

En sus múltiples intervenciones en este panel, que se prolongó por más de dos horas, en las que los participantes hicieron una severa crítica al sistema de evaluación de los maestros, trajo a colación los resultados de América Latina en los exámenes del Programa para la Evaluación Internacional de Alumnos de la OCDE (PISA, por sus siglas en inglés).

"Nuestros jóvenes de 15 años en Ciencias, Matemáticas, lectura, no dan la talla ni están bien preparados"; la diferencia, planteó, con Finlandia, Singapur y Corea es que sus educadores tienen un alto nivel y están preparados para enseñar desde nivel básico hasta superior.

"Nosotros no estamos haciendo lo que hacen los finlandeses, que toman 10 por ciento de los mejores graduados de la universidad para hacerlos educadores, para pagarles el salario que se merecen, para darles el estatus social que tiene un médico, igual al del profesor de enseñanza media", añadió.

En Finlandia, refirió, no hay nadie en ese nivel académico que enseñe sin tener una maestría. "Cuando uno ve la calidad de nuestros educadores, entiende muy bien porque este siglo no va a ser el siglo de los latinoamericanos, así de simple", remarcó.

No obstante, admitió que la calidad de los educadores es baja porque también lo es la calidad de otros sectores sociales, "la calidad de los políticos no puede ser peor que en América latina".

El problema, insistió, en que no se evalúan los conocimientos en estos países, y los gremios y sindicatos a lo que primero que se han opuesto es a medir sus conocimientos y los padres de familia no saben si lo maestros que enseñan las materias saben sobre ellas.

"Los gremios se oponen a que se les tenga que hacer un examen haber si están al día con el avance del conocimiento".

Óscar Arias reiteró que otro gran problema que sucede en buena parte de las naciones de América latina es que los gremios magisteriales se oponen a que se pague por el mérito, pues una vez que se les da el puesto, no se preocupan por seguir estudiando, pues van a ganar igual que el maestro que sí hace un esfuerzo por seguir preparándose.

Ser maestro, enfatizó, no se requiere "mucho talento ni muchas exigencias en las universidades y por eso la gente que tenemos termina siendo educadores, es la gente que no tenía talento para hacerse economista o científico o médico".

Con esa calidad y el hecho de que no se les pague según el mérito, no se mejorará la calidad del estudiantes y los graduados no serán buenos profesionales el día de mañana, expresó.

El ganador del Premio Nobel de la Paz en 1987, lamentó que los estudiantes de nivel medio superior no están saliendo de acuerdo a lo que necesita el mercado laboral.

"En América latina hay un divorcio muy grande entre lo que hacen las universidades públicas y privadas y las necesidades del sector privado, lo que no existe en Europa, Asia y Estados unidos", manifestó.

El ex presidente de Costa Rica dijo que no hay nada malo en graduar la cantidad de abogados que se gradúan en América Latina, pero "no necesitamos esa cantidad de abogados, sociólogos y filósofos, lo que pasa es que no van a encontrar empleo y la economía lo que necesita es otra cosa".

América latina, consideró, debería estar graduando tres veces más ingenieros que abogados y "seríamos ricos en toda esta región si fuera así".

En el panel también participaron y coincidieron con el premio Nobel en sus señalamientos los especialistas Rodrigo Negrete Prieto, Jorge Javier Romero y Javier Tello Díaz.