Formalizar empleo, primer paso para combatir desigualdad: CROC

El Programa para la Formalización del Empleo es un primer paso para el combate frontal de la desigualdad social, sostuvo el dirigente de la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos (CROC), Isaías González.

Indicó que una vez definidas las acciones para acelerar el desarrollo económico y empezar a socavar el círculo vicioso de la informalidad y el empleo precario, los trabajadores y sus sindicatos deben exigir el derecho de acceso a la seguridad social, capacitación y un salario remunerador.

"Las propuestas contenidas en el Pacto por México, el Plan Nacional de Desarrollo y en el Comité Nacional de Productividad alinean los incentivos hacia la generación de empleo decente, productividad, legalidad y formalidad que son elementos sustanciales para encaminar a México al crecimiento sostenido con justicia social", subrayó.

En entrevista enfatizó que con estas acciones ampliamente consensuadas y que dan rumbo a la economía, el gobierno federal no sólo ataca el déficit acumulado en generación de empleos, sino que se cumple con los acuerdos de la Organización Internacional del Trabajo.

Recordó que la OIT recomendó promover y salvaguardar el trabajo decente, entendido éste como el que está inscrito en un régimen de seguridad social, obtiene un salario remunerador y beneficios por productividad.

González Cuevas, quien es vocal del Comité Nacional de Productividad, señaló que con este programa de formalización se combate también la insuficiente productividad y el bajo crecimiento económico.

Ambos fenómenos se han traducido en altas tasas de desempleo y que 60 por ciento de la Población Económicamente Activa (PEA) subsista con alguna actividad informal, sin prestaciones y con ingresos magros.

De manera adicional, con estas acciones de impulso a la formalidad, se asegurará a millones de trabajadores el derecho a una pensión para un retiro digno y el acceso a créditos institucionales para una vivienda decorosa, que signifique un patrimonio y mejor nivel de vida.

El senador por Baja California Sur subrayó que otro de los beneficios de reconvertir la ocupación precaria en trabajo decente, es que en esa medida se fortalecerá el aparato productivo nacional que enfrenta la competencia desleal de productos extranjeros de procedencia ilegal, que son los más comercializados en la vía pública.

Dijo que se tienen los instrumentos para romper el círculo vicioso de la informalidad, pero toca a trabajadores y organizaciones sindicales hacer exigible el derecho a un empleo decente, que es lo que permitirá cambiar el rostro social del país hacia un desarrollo que privilegie el bienestar de las familias trabajadoras.

El secretario general de la CROC aseveró que la Confederación Revolucionaria de Obreros y Campesinos es la más decidida aliada del gobierno federal en ese enorme reto de formalizar el empleo.

Por ello reforzará sus acciones para impulsar las contrataciones apegadas al marco legal, que incluyan capacitación y pago de bonos de productividad que permitan elevar la eficiencia de las empresas y a la vez mejorar el salario del trabajador.