Protege a tu hijo y a tu bolsillo de la chatarra en vacaciones

En vacaciones es muy común que los padres de familia pasen mayor tiempo con sus hijos, y para evitar que los pequeños se aburran realizan en ocasiones actividades como llevarlos a pasear o a comer a restaurantes de comida rápida.

Asimismo, el pasar más tiempo con los hijos representa para algunos padres ir al cine, comprarles palomitas, refrescos y dulces; o simplemente llevarlos a realizar actividades al aire libre y comprarles cualquier alimento chatarra que se venda en la calle.

Estas compras además de ser poco saludables para los niños, también representan un gasto, conocido como hormiga, y que a largo plazo se puede traducir en una suma importante de dinero destinada a ese tipo de alimentos.

De acuerdo con la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef), el gasto promedio que los niños mexicanos destinan para comprar dulces y alimentos chatarra es superior a 20 mil millones de pesos anuales.

El organismo refiere que no se trata de que los pequeños dejen de comer golosinas, sino de que los padres sean disciplinados y observen lo que sus hijos consumen, así como tratar de evitar que esta práctica se convierta en un hábito, con efectos nocivos para la salud.

Por ello, exhorta a los padres de familia a realizar una bitácora en la cual se detallen los gastos que los infantes o ellos mismos destinan a refrescos, frituras y golosinas por día, mes y al año.

Así, al contar con un informe de la cantidad de golosinas que consumen los pequeños se puede tener un mejor control de las finanzas e incluso de su salud, pues la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) estima que tres de cada 10 niños en México sufre de obesidad.

En el caso de los adultos, la cifra se eleva a siete de cada 10 mexicanos con obesidad, por lo que México se ubica como el primer país a nivel mundial con el mayor porcentaje de su población con este padecimiento, por encima de Estados Unidos.

La Condusef refiere que una forma de motivar a los pequeños a evitar gastar sus domingos en alimentos chatarra es inculcarles la cultura del ahorro, y enseñarles que si guardan su dinero, pueden llegar a comprarse por ejemplo artículos que mejoren su condición física, como balones de futbol, patines o una bicicleta.