Estalla escándalo en Argentina por designación de jefe de Ejército

La designación del general César Milani como jefe del Ejército desató un escándalo ante las sospechas de haber participado en crímenes de lesa humanidad durante la última dictadura militar (1976-1983), aunque el jefe castrense lo niega.

El nombramiento de Milani iba a ser discutido este lunes en el Senado, pero una inesperada crítica de una organización humanitaria cercana al gobierno de la presidenta argentina Cristina Fernández de Kirchner provocó una crisis al interior de la bancada oficialista.

La decisión de avalar o no el nuevo cargo de Milani se postergó para este martes, pero es tal la magnitud del escándalo que es improbable que sea ratificado, lo que representará un revés para la presidenta Fernández de Kirchner.

El Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), uno de los organismos de derechos humanos más importantes del país, impugnó la víspera al general y solicitó que el nombramiento fuera rechazado.

Las críticas levantaron una polvareda política porque el CELS no es una organización opositora, sino más cercana al kirchnerismo, y ha respaldado la política de derechos humanos llevada a cabo por el gobierno.

Por eso su palabra es clave y podría echar abajo la designación de la jefa de Estado en un momento delicado, en plena campaña electoral rumbo a los comicios legislativos de octubre próximo.

El senador Aníbal Fernández, quien hasta ahora había defendido a Milani, aseguró este lunes que habrá que analizar el caso y si hubiera pruebas de que participó en la represión ilegal, sería suficiente para votar en su contra.

"Cualquiera que tenga un mínimo indicio que participó de un hecho no puede tener participación en la democracia", dijo el legislador en declaraciones a periodistas.