Pide obispo resolver diferencias de credo en Chenalhó

El obispo Felipe Arizmendi Esquivel pidió abonar por la paz y la solución de problemas en comunidades con problemas de divergencias de credo.

En conferencia de prensa y al referirse a la comunidad denominada Puebla, del municipio de Chenalhó, donde habría un conflicto entre evangélicos y católicos, dijo que "todos debemos preocuparnos porque los problemas internos se solucionen en forma pacífica".

Presentes en el acto, representantes del Consejo Parroquial de Chenalhó también pidieron a las autoridades que intervengan, ya que los "ánimos están calientes" en la localidad.

El conflicto se suscitó en días pasados, cuando los católicos, que son minoría en la comunidad, derribaron la ermita que tenían bajo el argumento de que se estaba destruyendo, lo que inconformó a las autoridades comunitarias, que profesan la religión evangélica.

En consecuencia, los evangélicos tomaron una parte de terrenos en el que estaba la construcción y también derribaron la parte que los católicos habían comenzado a edificar.

El obispo reconoció que los católicos, minoría en la comunidad, no habían pedido el consentimiento de la asamblea ejidal para tirar el templo anterior, ni para reconstruir el nuevo, supuestamente porque la mayoría protestante no se los habría permitido.

"Pero los católicos no estaban invadiendo un terreno que no les perteneciera, sino trabajando por rehacer una ermita que está registrada ante la Secretaría de Gobernación como un bien nacional, administrado por nuestra diócesis", señaló.

"No tenían, por tanto, que pedir permiso a la asamblea ejidal, pues estaban reconstruyendo sobre un lugar católico", alegó el prelado.

Dijo que junto con la subsecretaría de Asuntos Religiosos del Estado, procuran hallar soluciones justas a este problema, al que consideró le debe ser puesta toda la atención posible", subrayó.

La representante del consejo parroquial de Chenalhó, Elena Vázquez Méndez, aseveró que desde el viernes que se registró la destrucción del avance de la ermita, las autoridades no han llegado para dar fe de los hechos, por lo que pidieron que el agente del Ministerio Público vaya a constatar la destrucción.

Comentó que los miembros del consejo parroquial llegaron el sábado a la comunidad de Puebla, para acompañar a los católicos y a su llegada fueron hostigados y luego se enteraron de la aprehensión de tres compañeros suyos acusados de "envenenar el agua", lo cual, asegura, no es cierto.

Los detenidos son Mariano Méndez Hernández, Luciano Méndez, Juan López Méndez, quienes estarían custodiados y privados de su libertad por sus antagonistas religiosos.