Trabajadoras domésticas potosinas, víctimas de abuso

Las trabajadoras domésticas en San Luis Potosí no enfrentan un panorama sencillo, pues son víctimas de distintas vejaciones en el ámbito laboral.

En muchos casos trabajan fuera de la ley, pues no cuentan con prestaciones, como seguro médico, a lo que se suma el abuso por parte de sus patrones, quienes se aprovechan de las necesidades que tiene la trabajadora, algo que además se agrava, cuando las mujeres son de origen indígena, algo bastante común en la entidad.

De acuerdo al presidente de la Comisión de Asuntos Indígenas del Congreso del Estado, Christian Sánchez, las trabajadoras domésticas sufren de discriminación y maltrato, sobre todo cuando son de origen indígena, pues en la mayoría de los casos son llevadas a otras ciudades.

"Tienen que vivir en la casa del patrón, trabajando hasta siete días a la semana, sin un horario fijo, pues a la hora que llegue el jefe tienen que atenderlo impidiéndoles incluso salir, pues al no ser originarias de dicho lugar, argumentan que no tienen a nadie a quien visitar o a donde salir", declaró.

Sin embargo, las trabajadoras domésticas de origen indígena no son las únicas afectadas, pues también a aquellas que trabajan en ciudades como la capital del estado se enfrentan a problemáticas en el ámbito laboral, que las hacen ser más vulnerables.

Uno de los casos es el de María, mujer de 40 años, que tiene tres hijos a los que tiene que mantener para sacarlos adelante, comenzó a trabajar en una casa donde va de cuatro horas diarias en promedio y percibe un sueldo de mil 200 pesos quincenales, tuvo que buscar dos empleos más: uno por las tardes entre semana y otro más los sábados, para poder completar el "gasto" como ella misma dijo.

De acuerdo a lo señalado por esta mujer, si bien en ninguno de los tres empleos cuenta con seguridad social, en el trabajo de la mañana no tiene mayor problema, pues cuando tiene algún problema su patrona le da permiso de faltar o la apoya de distintas maneras.

Sin embargo, en el empleo de las tardes, al que va tres días a la semana, si es mas desgastante.

"Ahí llego a la una y media de la tarde para hacer diferentes cosas, pero la verdad si me cargan la mano, a veces son las ocho de la noche y aun sigo trabajando o mi patrona me dice ¿ya te vas tan pronto?, entonces es difícil, porque solo me paga cien pesos por día y la verdad es mucho trabajo", dijo.

"Por ejemplo, tienen un estudio lleno de espejos, que tengo que limpiar, además de hacer todas las tareas, aunque también hay otras con las que no me siento muy cómoda, como con la comida, siempre la cuentan y hasta creo que piensan que me la voy a robar" dijo María, que reitera que solo está trabajando aquí por necesidad.

Estos casos, de acuerdo a lo señalado por el presidente de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Jorge Vega Arroyo, tienen mucho que ver con la dificultad que enfrentan las mujeres para poder conseguir un empleo, sobre todo porque en el caso de las trabajadoras domésticas, en la mayoría de los casos el nivel académico que tienen es bajo.

En tanto que el diputado Christian Sánchez Sánchez, consideró que se trata de una situación delicada, ya que las jornadas laborales van por encima de la ley, no denuncia de los abusos a los que son sometidas las mujeres dedicadas al servicio doméstico, pero sobre todo por la necesidad que tienen estas mujeres.