Seguridad en Argentina depende de coordinación gobierno-provincias

La seguridad civil en Argentina está coordinada entre el gobierno nacional y las fuerzas provinciales, pero sin que en ningún caso intervenga el Ejército, que sólo está destinado a defensa.

Fuentes del Ministerio de Seguridad explicaron que la principal fuerza a nivel nacional es la Policía Federal Argentina, la cual cuenta con 65 mil efectivos que se distribuyen en delegaciones en cada una de las 23 provincias.

Los policías federales coordinan sus acciones con las policías provinciales, pero en el caso de la capital, que es la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, se constituyen en la principal fuerza de seguridad ya que aquí se asientan los poderes del Estado.

Sin embargo, la disputa ideológica entre la presidenta Cristina Fernández y el jefe de Gobierno de Buenos Aires, Mauricio Macri, culminó en la creación de una Policía Metropolitana que comenzó a operar en 2010.

Macri creó su propia policía luego de que fracasara en su intento para que Fernández le transfiriera al gobierno de la ciudad los recursos de la Policía Federal.

La Metropolitana provocó una serie de polémicas desde sus inicios, ya que Macri designó como su primer jefe a Jorge Palacios, un policía procesado por espionaje y por haber entorpecido la investigación de un ataque terrorista ocurrido en 1994 en este país.

Fue tal el escándalo, que Palacios tuvo que renunciar, pero desde que comenzó a operar, esta policía ha sido denunciada por su política represiva, ya que suele encabezar violentos desalojos y enfrentamientos con manifestantes.

A nivel nacional, la segunda fuerza de seguridad más importante después de la Policía Federal es la Policía de Seguridad Aeroportuaria que custodia los aeropuertos de todo el país.

En tercer lugar se ubica la Gendarmería Nacional, que con sus 17 mil 600 efectivos es una fuerza intermedia, es decir una organización militar destinada que puede actuar tanto en materia de seguridad interior como en Defensa.

Por eso es que la Gendarmería, además de proteger fronteras y posiciones estratégicas en el país, también suele ser utilizada para disuadir y responder amenazas, crisis, contingencias e incidentes que pongan en peligro la seguridad de la población.

El Ejército, en cambio, no puede actuar más que en aspectos de Defensa, ya que cuando la dictadura terminó, en 1983, se restringió por completo su intervención en todo aquello que tenga que ver con seguridad interior.