Interés por reactivar en Yucatán base de datos de flora y fauna

En Yucatán se busca reactivar como parte de la agenda ambiental un plan para crear una base de datos sobre la flora y fauna, en especial de reptiles y mamíferos, comentó Eduardo Batlllori Sanpedro.

El secretario de Desarrollo Urbano y Medio Ambiente del gobierno del estado reconoció que la falta de estudios e información sobre la fauna yucateca no es exclusiva de los reptiles, sino que también de otras especies.

Recordó que en años anteriores se han iniciado planes para crear una base de datos sobre la flora y fauna de la entidad, en especial de reptiles y mamíferos, proyectos en el que estuvieron involucrados importantes instituciones académicas.

"Desafortunadamente hubo avances, pero el proyecto no se consolidó, y pues es algo con lo que el gobierno del estado no puede sólo, se requiere de un trabajo multidisciplinario y coordinado con especialistas", subrayó.

Sin embargo, aseguró que parte de la agenda ambiental del estado, es reactivar ese plan para contar con una información más actualizada, tanto de los reptiles como de otras especies para poder contar con un panorama más real y adecuado.

"El contar con esa información ayudaría mucho sin duda, porque podríamos medir qué especies requieren de mayor protección para su conservación, cuáles podrían salir del estatus de amenazadas, cuáles podríamos explotar de forma sustentable y otros beneficios", indicó.

Según el proyecto denominado "Biodiversidad", firmado por el investigador Juan Chablé Santos, a partir de información que se ha logrado obtener de reconocidos herpetólogos (que datan del siglo pasado), en suelo yucateco hay 87 especies de reptiles.

De éstas, dos son de cocodrilos, cinco de tortugas marinas, siete de tortugas terrestres o de agua dulce, seis de gekkonidos (también conocidos como gekos), 20 de lagartijas y 47 de serpientes.

De igual manera, según la Norma Oficial Mexicana, en esta entidad se registran 36 especies de reptiles bajo alguna categoría de riesgo; siete en peligro de extinción, unas 20 bajo protección especial y nueve consideradas amenazadas.

Empero, se trata de información con más de 10 años de antigüedad, pues el estudio del CICY señala entre los trabajos más recientes sobre la población yucateca de reptiles datan de 1998, cuando se hizo un listado de anfibios y reptiles en la Reserva Estatal de Dzilam de Bravo y el trabajo de Chablé Santos, en 2002, sobre la presencia de esas especies en las selvas de la entidad.

Con estas investigaciones se logró obtener la información sobre el número de especies, pero ninguno abarca la densidad de población, su comportamiento reproductivo y otros datos que serían vitales para establecer planes para su mejor conservación y aprovechamiento.