Ofrece concierto el violonchelista californiano Jeffrey Zeigler

Dentro del marco de la programación mensual de Música de Cámara, organizada por la Coordinación Nacional de Música y Opera del Instituto Nacional de Bellas Artes, el violonchelista estadounidense Jeffrey Zeigler brindó ayer --Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes-- una significativa recepción concertina.

Piezas breves de Michael Gordon (1956), Paola Prestini --esposa de Zeigler--, Philip Glass (1937) y Felipe Pérez Santiago (1973) fueron glosadas con prestancia por el acreditado intérprete (ex miembro de Kronos Quartet), egresado de la prestigiosa Eastman School of Music de la University of Rochester.

Comenzó la velada con "Industry" --composición postminimalista que el estadounidense Michael Gordon escribió en 1992 para chelo solista y electrónica--: Zeigler fragua el breve y reiterativo motivo melódico en una caligrafía de "ascensiones" acústicas complementadas con imágenes del artista plástico italiano Davide Faggiano.

Efectos electrónicos empalmados con las pulsaciones del solista en una suerte de "desentonos" minimalistas con hilvanes rockeros desde atractiva y vertical fonología. El ex integrante de Corigliano Quartet da muestra de "proporciones técnicas" en este primer segmento de la transmisión.

Continuaron "Mourning" y "Quiet" --dos breves composiciones que Paola Prestini escribió para su esposo---: conjunciones de extasiado dolor (en "Mourning") que la resonancia electrónica y el chelo rubrican en una hermosa y etérea melodía. Sosiego (en "Quiet") escoltado por percusiones y reverberaciones electrónicas en bordones de atrayentes consonancias. Propuesta visual de la escenógrafa neoyorquina S. Katy Tucker.

Siguió el agasajo con el estreno de una obra del pianista Philip Glass: Zeigler urde un "lienzo bachiano" de intensa prosodia y ostinato que conducen a pausas atajadas por conjeturas de silencios. Desplazamientos de acordes de compleja técnica. Momento culminante de la ronda. El galardonado con el Premio Polar (Nobel de música) en demostración íntegra de virtuosismo.

Se reanuda la función con "Moskos" -- escrita, por el guitarrista mexicano-holandés Felipe Pérez Santiago, para el cellista, académico de Mannes College The New School for Music de New York--: ímpetu perceptible en fulgores rockeros, free jazz y glosas folclóricas. Minutos de referencias a Kronos Quartet. Palmas para el guitarrista compositor, quien sube a la tarima y abraza agradecido a Zeigler por la interpretación.

Concluyó el recital con las contexturas de "Frozen" y "Glaub" ---ambas de Pérez Santiago, director artístico del ensamble Mal 'Akh, quien acompaña a Zeigler en la exégesis de las mismas--: efectos electrónicos, violonchelo y guitarra eléctrica.

Espíritu neoclásico, dibujos rockeros (Zappa, Primus, Queen...), inusitadas intertextualidades (chacona, danza, marcha, puntillo, prórrogas rítmicas...), silencios, interpolaciones... Coyunturas de las pulsaciones del violonchelo con acordes guitarrísticos de empíricos realces y ecos electrónicos incitadores.

Aclamación de un público agradecido que llenó la Sala Manuel M. Ponce. El pertinaz chubasco reproducía las conformidades del violonchelo de Zeigler. Una muchacha que salía de la sesión, sonriente y satisfecha, dijo para Notimex: "Ojalá y vengan a México otros solistas que toquen así con naturalidad, para los oídos de todos en 'sonoridad entendible' y actual". La primicia de la noche se empozaba sobre la Alameda.