El gran desierto y el corazón volcánico único en el mundo

"El Elegante" es el nombre que se le dio al cráter formado por la actividad volcánica más grande de la Reserva Ecológica de El Pinacate y Gran Desierto de Altar. Por su figura circular casi perfecta que hechiza a primera vista debido a su imponente extensión y profundidad, hizo pensar a los primeros investigadores, que era una depresión causada por un meteorito.

Los nueve cráteres tipo "Maar", vocablo alemán que significa cráter con agua, que se encuentran en la Reserva, se formaron a consecuencia de la presión que ejerció hacia la superficie la acumulación de magma, agua y vapor en el subsuelo, que finalmente ocasionó explosiones equivalentes a varias bombas atómicas.

Volcanes de este tipo también existen en Europa y en México, en Michoacán, no obstante, lo que los hace únicos, es que conviven con las dunas móviles y el escudo de roca volcánica que es visible desde la luna, fenómeno que no se repite en ningún otro lugar del planeta.

Al recorrer su ruta transitable de casi 70 kilómetros, a cada paso se es testigo de cambios en el paisaje, pues a pesar de que es un desierto, el mismo cuenta con hasta 12 Ecotonos, que son zonas en las que determinada especie de flora domina el espacio, para luego dar lugar a un escenario totalmente distinto.

Entre los Ecotonos que se pueden apreciar se encuentra el del Sahuaro, cactácea representativa del Gran Desierto de Altar que llega a vivir cientos de años y desarrolla alturas de varias decenas de metros, y que viven en simbiosis con otras especies de plantas, como explica el subdirector de la Reserva, Horacio Ortega Morales.

Otro paisaje es el que está dominado por los ocotillos y el arbusto conocido como "gobernadora" que al amanecer desprende un olor característico que se esparce por todo su territorio, así como los bosques de choyas, otra cactácea con numerosas espinas color claro que a lo lejos parecen pequeños cabellos.

Ortega Morales también habló sobre uno se los problemas más delicados que vive la zona que la tribu Tohono O' Odham, conocidos como los "hombres del desierto" consideraba sagrado, que es la disminución de ejemplares de distintas especies de animales.

El caso más grave es el del berrendo de Sonora, cuyo número a la baja alcanzará un punto crítico si no se interviene, alerta.

Durante años se ha luchado contra la caza ilegal, y en colaboración con el gobierno del estado y la Policía Federal, se ha detenido esta actividad, y a causa de ella y otras condiciones que los obligan a huir, dentro de la Reserva sólo viven 54 de estos animales que son una especie de antílope, en tanto que afuera se estima que son 150.

En la Reserva de la Biosfera El Pinacate y Gran Desierto de Altar, constituida en 1993, también es posible observar, si se consigue no ahuyentarlos, zorros, jabalíes también llamados "fantasmas", coyotes, pájaros carpinteros, codornices, halcones de cola roja, camaleones, liebres, conejos, ardillas y otras especies.

La Reserva, que colinda con el volcán de Santa Ursula y el Pico Pinacate y cuenta con más de 400 conos cineríticos, que son elevaciones de rocas y ceniza volcánica, así como ríos de lava petrificada, está preparada para recibir hasta 120 mil visitantes al año.

De igual manera, cuenta con un Centro de Visitantes, que alberga un museo y un auditorio donde los asistentes pueden obtener información de la zona y conocer los espacios de interés, además de que es el edificio público autosustentable de mayores dimensiones en el país.

En el Centro, trabajan y habitan 18 personas, que es la única población registrada en toda la Reserva, y está conformada por biólogos, geólogos, guías, educadores ecológicos, que brindan información sobre el área que también guarda restos arqueológicos de más de 20 mil años de antigüedad.