Considera legislador del PRD que pacto debe mantenerse

El Pacto por México será útil en la medida que cambie sus reglas de funcionamiento: "menos palabras y más resultados, menos actos protocolarios y más reuniones de trabajo, menos lucimientos individuales y más participación de la sociedad", consideró el senador Miguel Barbosa Huerta.

El coordinador de la fracción del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en la Cámara de Senadores señaló que este instrumento no es un fin en sí mismo, sino una mesa de diálogo político entre los partidos y el Gobierno Federal.

"El pacto debe dejar de ser un espacio de exposición mediática, para convertirse en sitio de trabajo que arroje resultados, ya que de los 95 compromisos originales sólo se han concretado las reformas constitucionales en materia de educación y telecomunicaciones".

El legislador perredista ratificó que es partidario de la prevalencia del pacto, ya que es una herramienta política que debe mantenerse pues el país necesita cambios profundos en su estructura de poder, en sus finanzas y en su organización.

Opinó que la sociedad ve con agrado que los partidos y el gobierno puedan dialogar y llegar a acuerdos, razón por la cual los representantes del pacto deben ofrecer a la población formas democráticas de disputar y ejercer el poder.

Asimismo, abundó, leyes para fortalecer el Estado de derecho, mecanismos para mejorar la economía y herramientas para combatir la corrupción, la impunidad y la inseguridad.

A su vez la diputada Irazema González Martínez Olivares, del PRI, apuntó que el Pacto por México debe percibirse como una oportunidad para revertir la imagen negativa que millones de mexicanos tienen sobre sus políticos.

"Se ha dicho que el pacto pretende instaurar un régimen de control presidencial sobre los legisladores para eliminar de facto a la oposición, lo cual muestra la falta de interés de algunos sectores por entender la dinámica de los congresistas que apoyamos los acuerdos incluidos en el pacto", mencionó.

Distintos legisladores "estamos convencidos de que una discusión no sustantiva, un gobierno sin capacidad de negociación y una oposición no propositiva son situaciones que no convienen al país", sostuvo.

Por lo cual, agregó, el Pacto por México debe obligar a los legisladores a buscar consensos democráticos y no debe percibirse como un espacio donde los congresistas renuncien a su derecho a legislar.

Indicó que el acuerdo no ha hecho más que privilegiar el diálogo en los nuevos espacios constituidos y en los propios congresos, además de que sólo pretende fijar una agenda común entre fuerzas políticas para que, a partir de una propuesta, elaborada desde una pluralidad ideológica, se dé paso a la discusión parlamentaria".

La vicecoordinadora de Gestión Social de la fracción priista recordó que durante los seis primeros meses de la nueva administración pública federal se logró que el Congreso de la Unión y la mayoría de los congresos estatales aprobaran reformas constitucionales de alto impacto, como la educativa y la de telecomunicaciones.

"Todas las voces parlamentarias fueron escuchadas en el proceso deliberativo que nace a partir del Pacto por México, pero algo cambió, ya que los partidos políticos pudieron ponerse de acuerdo en lo sustantivo para dejar a un lado los discursos demagógicos que sólo frenaban al Congreso", recordó.

Puntualizó que todas las posiciones deben servir para hacer del pacto un espacio dinámico, que evolucione y responda de forma eficaz a las necesidades de la nación.