Resueltos problemas electorales; deficiente democracia: Córdova

Los problemas electorales en México están resueltos no así los de democracia que no están en lo electoral sino en flagelos como la pobreza, exclusión, falta de educación y de desarrollo, sostuvo el consejero electoral Lorenzo Córdova Vianello.

Más en su carácter de académico que de consejero electoral, advirtió que mientras no se resuelvan los graves rezagos sociales que padece el país no será posible mejorar la calidad de la democracia, que no se debe evaluar sólo por sus procesos electorales, insistió.

Al dictar la conferencia magistral "Riesgos para la democracia por la exclusión ciudadana", ejemplificó con la compra y coacción del voto, fenómeno recurrente que aparece como queja y denuncia en cada proceso electoral.

En este orden de ideas, hizo notar que mientras existan millones de ciudadanos sumidos en la pobreza y una falta grave de educación cívica, será imposible erradicar la compra y coacción del voto sin importar qué tan radical sea la criminalización de este delito.

En otros términos señaló que no es por la vía del endurecimiento de las penas sino por el de la educación y el desarrollo como se pueden abatir estas conductas que afectan las elecciones y la calidad de la democracia.

En su exposición, el consejero Córdova Vianello, doctor en Derecho, hizo también una severa crítica de las normas anacrónicas, excluyentes y contrarias a los derechos humanos que persisten en la Constitución Política de México.

No obstante como consejero electoral juró guardar y hacer guardar la Constitución, señaló que eso no le impide criticarla, sobre todo a la luz del derecho comparado y de los avances en materia de derechos humanos.

Ya que su conferencia se refería a la exclusión, censuró que la Constitución mexicana siga haciendo diferencia entre los mexicanos por nacimiento y los mexicanos por naturalización, avalando una discriminación inaceptable para los tiempos que corren.

Le pareció inconcebible que la nacionalidad siga siendo determinante para ejercer plenamente los derechos políticos en México, ya que a los mexicanos por naturalización se les imponen una serie de restricciones violatorias a los derechos humanos y hasta el sentido común.

Mientras en los países con democracias consolidadas se permite el ejercicio de los derechos políticos a partir simplemente de la residencia, en México se sigue condicionando a la nacionalidad.

En Alemania, ejemplificó, cualquier residente con un cierto número de años, independientemente de su nacionalidad y origen puede incluso ser votado y no sólo votar, mientras que en este país a los mexicanos por naturalización ni siquiera se les permite postularse para ciertos cargos, no sólo políticos sino hasta académicos.

El consejero Córdova Vianello expuso una serie de exclusiones persistentes en la normatividad mexicana que en su opinión deberían eliminarse para vivir una democracia plena.