Abre temporada "Porque así son las cosas del mar" en el CCB

Seguir su fatal camino o hacer frente a su realidad son las opciones que el destino ha puesto en la vida de Pedro y Paulina, protagonistas del montaje "Porque así son las cosas del mar", de Verónica Musalem, que bajo la dirección de Silvia Ortega Vettoretti inició temporada anoche en la Sala Xavier Villaurrutia.

La propuesta escénica, que ofrecerá funciones hasta el próximo 25 de agosto en citado recinto del Centro Cultural del Bosque (CCB), hace alusión a los personajes griegos de Eurídice (Paulina) y Orfeo (Pedro), desde una visión contemporánea que se desarrolla en un bar de cualquier ciudad cercana al mar.

A través de una escenografía sencilla, que incluye un piso inclinado sobre el propio escenario y dos sillas, el montaje da cuenta del reencuentro entre los dos personajes.

La atmósfera que se recrea, es la de un espacio vacío que enfatiza la relación de los personajes, su soledad y el patetismo de los ideales románticos no realizados.

La obra se desarrolla en un bar de poca monta, ubicado en un edificio viejo de cualquier ciudad cercana al mar, donde el sonido de los barcos, que arriban y parten, interrumpe la tranquilidad de Paulina (Irela Villers), sus momentos en los que reflexiona por qué su virgen de Juquila y la guadalupana están enojadas con ella.

El bar ha envejecido tanto como Paulina, quien tiene años enclaustrada en "El Hades". Una decepción amorosa la orilló a no querer saber más del mundo, a no comprometerse para no ser lastimada por ningún hombre, y resignada a su suerte actúa cabalísticamente, guiada por el instinto de quien ha vivido mil años.

En ese lugar de olores rancios se encuentra con Pedro (Marcos García), el hombre con el que ha tenido algo que ver en el pasado y con quien podría tener una nueva oportunidad para ser feliz.