Reanudan Cuba y EUA pláticas migratorias pese a incidente con buque

El gobierno de Cuba reanudó hoy sus conversaciones migratorias con Estados Unidos exigiendo de nueva cuenta la eliminación de normativas del país norteamericano que, a su juicio, estimulan la emigración ilegal.

La Habana insistió este miércoles en que el contrabando de personas no podrá eliminarse ni se logrará una emigración legal, segura y ordenada hacia Estados Unidos mientras subsistan la política de "pies secos-pies mojados" y la Ley de Ajuste Cubano.

La reunión se celebró en Washington y una declaración de la delegación cubana reitero su percepción de que ambas políticas de Washington "estimulan la entrada irregular de cubanos a Estados Unidos".

El texto ofreció la versión de la isla caribeña sobre la ronda de conversaciones migratorias con Estados Unidos sostenida este miércoles en la capital estadunidense y que, según Cuba "se desarrolló en un clima respetuoso".

La Habana fue sede el 12 de enero de 2011 del anterior y cuarto encuentro de este tipo tras su reanudación en 2009 por decisión del presidente estadunidense Barack Obama, luego de su suspensión en 2004 por su antecesor George W. Bush.

El gobierno de Obama ha subrayado que este tipo de encuentros "no representan un cambio significativo en la política estadunidense hacia Cuba".

La nueva ronda migratoria tuvo como telón de fondo la detención el lunes pasado en Panamá de un buque de carga de Corea del Norte que transportaba desde Cuba, lo que La Habana describió como "material bélico obsoleto" debajo de miles de toneladas de azúcar.

El Ministerio de Relaciones Exteriores cubano sostuvo la víspera que se trata de "armamento defensivo obsoleto" de origen soviético fabricado a "mediados del siglo pasado", que debía ser reparado y devuelto a Cuba.

Pero el gobierno de Panamá siguió inspeccionando este miercoles el buque Chong Chon Gang en busca de nuevas evidencias y gestiona la ayuda de expertos internacionales y de Naciones Unidas para determinar el tipo de armamento hallado.

Existía temor de que ese incidente pudiera descarrilar a última hora las conversaciones, únicas en las que ambos enemigos ideológicos desde la Guerra Fría se sientan frente a frente para ventilar asuntos de interés mutuo.

Las delegaciónes estuvieron presididas por el subsecretario asistente de la Oficina para Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado, Edward Alex Lee, y la directora de Estados Unidos del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, Josefina Vidal Ferreiro.

Durante el cónclave, se revisó la marcha de los acuerdos migratorios bilaterales.

También se evaluaron los principales resultados de las acciones emprendidas por cada una de las partes y de forma conjunta para "enfrentar la emigración ilegal y el tráfico de emigrantes", se indicó en el comunicado de la delegacion caribeña.

También se informó sobre la ratificación por el gobierno de Cuba del Protocolo Contra el Tráfico Ilícito de Migrantes por Tierra, Mar y Aire y del Protocolo para Prevenir, Reprimir y Sancionar la Trata de Personas, Especialmente Mujeres y Niños.

"Ambos instrumentos (son) complementarios de la Convención de las Naciones Unidas contra la Delincuencia Organizada Transnacional", expuso.

"La parte cubana también ofreció información de interés sobre la actualización de los procedimientos migratorios cubanos y su proceso de implementación", dijo al aludir a la medida aprobada en enero pasado por el gobierno del presidente Raúl Castro.

"Cuba reiteró su disposición a mantener estos intercambios en el futuro, por su importancia para los dos países", agregó la declaración de la delegación cubana.

Cuba y Estados Unidos suscribieron en 1994 y 1995 acuerdos migratorios para frenar la llamada "crisis de los balseros", cuando unos 35 mil cubanos se lanzaron al mar en precarias embarcaciones para intentar llegar a costas estadunidenses.