Estados Unidos debe sentirse orgulloso de hispanos: Obama

El presidente Barack Obama dijo hoy que Estados Unidos debe sentirse orgulloso del crecimiento de su población hispana y reiteró su llamado a la Cámara de Representantes para aprobar la reforma migratoria que otorgue ciudadanía a 11 millones de indocumentados.

En entrevista con la cadena Telemundo, Obama desestimó como razón para oponerse a la reforma el temor de la oposición a que eventualmente las minorías hispanas se conviertan en mayorías en Estados Unidos.

"Sabemos que en 10 años, en 20 años, en 30 años, va a haber más gente de herencia latina aquí en Estados Unidos y eso debería ser una fuente de orgullo y una fuente de fortaleza", puntualizó el mandatario.

Apuntó que muchas preocupaciones de los oponentes a la reforma son "más legítimas que otras" y remarcó que los cambios demográficos ya están sucediendo "en parte porque la comunidad latina, por ejemplo, tiene tasas de natalidad más altas".

Obama anotó que similares temores hacia otras comunidades se han dado a lo largo de la historia del país y puso como ejemplo a los flujos migratorios irlandeses y chinos.

"Ahora todo mundo acepta que los irlandeses son una fortaleza para Estados Unidos. Ahora hay un reconocimiento de que obviamente los asiáticos-americanos son increíbles contribuyentes a la riqueza y prosperidad de Estados Unidos", enfatizó.

Reiteró su rechazo a una legislación que no incluya la oportunidad de que los inmigrantes alcancen la ciudadanía.

"Dejar sin resolver el estatus de 11 millones de personas significa para nosotros tener dos clases de población: ciudadanos y gente resignada permanentemente a permanecer con un estatus más bajo. Creo que no es lo que somos como estadunidenses", remarcó Obama al referirse a la reforma como un esfuerzo único en una generación.

Indicó que ya no son temas de oposición para la reforma la seguridad en la frontera o la contribución económica ya que el número de cruces de indocumentados por se han reducido sustancialmente y el beneficio económico sería de alrededor de tres billones de dólares.

Apuntó que los republicanos en la Cámara de Representantes están luchando con la oposición de muchos de sus representados para el tema de la ciudadanía y lo que representaría el tema migratorio para su futuro político.

"Pero una de las cosas que yo sé como resultado de viajar por todo el mundo es que parte de lo que hace a Estados Unidos especial es que atraemos talento de todos lados y queremos asegurarnos que ése continúe siendo el caso", agregó.

El mandatario admitió difícil que la aprobación de la reforma migratoria se logre antes del receso del Congreso en agosto, como era su objetivo inicial.

En junio pasado el Senado aprobó un proyecto de ley respaldado por la Casa Blanca, sin embargo los republicanos que controlan la Cámara Baja han indicado que no llevarán a voto dicha iniciativa si no tuviera el respaldo de la mayoría.