Llama primer ministro iraquí a la calma ante violencia sectaria

El primer ministro iraquí Nuri al-Maliki llamó hoy a la calma y advirtió de un posible regreso a la guerra civil en Irak , ante la reciente ola de violencia sectaria, que ha cobrado la vida de más de 140 personas durante los últimos tres días.

En un discurso difundido en vivo por la televisión, el jefe de gobierno culpó a remanente del partido Baas del fallecido presidente Sadam Hussein de la violencia y de crear "una división" en el país, según un reporte de la televisión Al Yazira.

El jefe de gobierno afirmó que sólo el diálogo y no el terrorismo y odio son la manera de responder a demandas legítimas. "Si se extiende la grieta, todos perderemos", sentenció, tras advertir del posible regreso de una guerra civil sectaria en Irak.

"Si se suscita un conflicto sectario en el país, no habrá ningún ganador; todo el mundo será un perdedor", añadió Maliki, ante ola de violencia iniciada hace tres días por un ataque de las fuerzas del orden contra manifestantes instalados en una plaza en la norteña ciudad de Hawijah.

El desalojo desataron serios enfrentamientos, que dejaron 53 muertos, y desataron varios disturbios posteriores, muchas en venganza a los enfrentamientos de Hawijah, en los que murieron decenas de personas, muchos de ellos uniformados,

"Si se enciende la discordia no va a haber ni ganadores ni vencidos, todos serán perdedores y que se preparen los que la prendieron, tanto dentro como fuera de Irak, porque se van a quemar los dedos", dijo.

Al Maliki pidió a los clérigos y todo el mundo preocupado por el futuro de Irak "tomar la iniciativa, y no ser silencioso acerca de aquellos que quieren llevar el país hacia la guerra civil sectaria".

En su discurso, el primer ministro dijo que lo más peligroso durante la actual crisis es dejar la situación en las manos de aquellos que avivan el conflicto y explotan la situación para sus propios intereses.

Advirtió que las autoridades no tolerarán ninguna agresión contra el ejército y la policía y aclaró, que del mismo modo tampoco tolerarán que los efectivos del orden público infrinjan la ley.

El primer ministro llamó a todos los iraquíes, sobre todo, a los notables y jefes de clanes, clérigos, intelectuales y periodistas para que no se callen ante quienes quieren que el país vuelva atrás mediante actos terroristas.

"Si todos unimos nuestros esfuerzos y tenemos buenas intenciones podemos crear un Irak unido lejos de la discordia y de los enfrentamientos", subrayó.