Lanza su segundo disco el Cuarteto de Guitarras de la Ciudad de México

El Cuarteto de Guitarras de la Ciudad de México presentó la víspera su segundo material discográfico, titulado "...a cinco", producción donde sus cuerdas se escuchan acompañadas por el ritmo de otros instrumentos.

Producido bajo el sello de Clave Producciones México, este segundo material es apoyado por el Programa de Fomento a Proyectos del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes (Fonca), convocatoria 2011.

Según palabras del guitarrista Federico Bañuelos, se trata de cinco piezas para cinco ejecutantes, donde cuatro guitarras exploran y juegan respectivamente con la flauta, percusiones, la voz, la electrónica y el clarinete.

César Lara, miembro fundador de la agrupación, apuntó que después de la primera producción de la agrupación (Jícamo a cuatro), en este nuevo disco el objetivo era innovar, así que incorporaron a un quinto elemento para juntos crear un diálogo musical que fuera original.

Para esta nueva producción, el Cuarteto de Guitarras de la Ciudad de México invitó a cinco músicos mexicanos a crear sendas composiciones, en las cuales, cada uno de ellos eligió de manera libre el instrumento adicional.

Fue así que, Samuel Zyman (Introducción y Scherzo), Jorge Sosa (Tres Sonetos de Francisco de Quevedo), Sabina Covarrubias (InnerSounds), Marcela Rodríguez (Lloren Guitarras) y Jorge Ritter (Diskantos), se sumaron a este proyecto.

Respecto a los músicos ejecutantes que colaboraron en "...a cinco", se trata de cinco solistas: Aníbal Robles (flauta transversa), Rodrigo Garibay (clarinete), Rosaura Grados (percusiones) y Luz María Rivera (soprano), que resaltan por su destacada trayectoria artística y académica.

Para Sayil López, también integrante fundador del cuarteto, parte de la riqueza de este nuevo trabajo es la colaboración con otros solistas, quienes fueron anexados a la agrupación como un integrante más, para así comunicar una misma idea musical.

"...a cinco" es el segundo material discográfico a cargo del Cuarteto de Guitarras de la Ciudad de México, donde, cuatro guitarras, acompañadas de otros instrumentos, crean un diálogo musical original.