Inicia Colombia semana "clave" para conjurar protestas sociales

Colombia inicia una semana clave para conjurar la agitación social derivada del anuncio de un paro nacional agrario y el bloqueo campesino a la región del Catatumbo para buscar salidas a la crisis económica del sector.

El ministro colombiano de Agricultura, Francisco Estupiñan, admitió este lunes que la reunión que sostendrá este miércoles con los líderes del movimiento que ha sido convocado para el 19 de agosto próximo, será "clave" para impedir la parálisis en el campo.

Aseguró que existe "buen ambiente" para evitar el cese de actividades que han anunciado los cultivadores de café, cacao, algodón, papa y arroz en demanda de apoyo estatal para enfrentar la crisis por la apertura de mercados y desplome en los precios.

El líder del movimiento por "la Dignidad Cafetera", Víctor Correa, dijo que para avanzar en el diálogo, el Estado debe reconocer que se han incumplido los acuerdos en materia de subsidios, control a importaciones y revisión a los créditos.

Pero el gobierno del presidente Juan Manuel Santos no sólo tiene pendiente por resolver el problema del paro agrario. También debe hallar soluciones a los mineros colombianos que han anunciado para el miércoles próximo un cese laboral a nivel nacional.

Los trabajadores de la minería han presentado un pliego de peticiones de 15 puntos, que incluye aspectos ambientales, técnicos, legislativos y de seguridad social, así como la garantía del derecho al trabajo, entre otros.

El Ejecutivo colombiano también concentra sus esfuerzos en encontrar salidas a la protesta que mantienen desde hace 36 días más de 14 mil campesinos de la región nororiental del Catatumbo, que ha llevado a una escasez de víveres en la zona.

El cierre de vías por parte de los manifestantes ha derivado en choques con fuerzas antimotines, que ya dejan cuatro personas muertas por heridas de bala y más de 50 lesionadas por la detonación de explosivos durante las protestas.

Los campesinos exigen suspender la erradicación de cultivos ilícitos, la implementación de proyectos alternativos y la declaratoria de la región del Catatumbo como zona de reserva campesina, con estímulos económicos.

Los líderes del paro propusieron desbloqueos parciales para el paso de caravanas alimentarias y humanitarias, pero el gobierno colombiano reclama la apertura total de las vías para continuar en la búsqueda de acuerdos en la mesa.