Piden a Partido Popular corregir inestabilidad política española

La situación política de España es extremadamente grave y corregirla corresponde al gobernante Partido Popular (PP), señaló hoy el diario El País.

Por sentido de Estado y por obligación democrática, el PP está obligado a abordar el problema político creado por su mala gestión de la corrupción protagonizado por su ex tesorero, ahora preso, Luis Bárcenas, añadió.

El diario El Mundo reveló la víspera que el presidente de gobierno, Mariano Rajoy, tuvo contacto directo con Bárcenas al menos de mayo de 2011 a marzo de 2013, y le pidió que negara la existencia de la contabilidad B del partido y los sobresueldos a dirigentes del mismo.

Indicó que además de los mensajes de texto a teléfonos celulares, ambos intercambiaron numerosas conversaciones, telefónicas o cara a cara y en la relación también participó Rosalía Iglesias, mujer del ex tesorero.

Añadió El País que hace mucho tiempo que Rajoy debería haber dado explicaciones sobre esa trama de corrupción complicada aún más por las imputaciones a Bárcenas, gerente y tesorero de su partido desde 1989 hasta 2009.

Si algo empujaba a Rajoy a aplazar esas explicaciones era confiar en que el paso del tiempo u otras circunstancias enterrasen el problema en el olvido.

Pero debió haber cambiado radicalmente de actitud el 31 de enero pasado, cuando El País publicó las anotaciones contables que recogen donativos presuntamente ilegales y el reparto de gran parte de esas sumas entre cargos del PP.

Subrayó que el juez Pablo Ruz debe exigir a Bárcenas que entregue todo el material de que disponga y que sea relevante para la causa, sean mensajes o registros de llamadas telefónicas, correos electrónicos o de otro tipo.

"Y también alguien debería explicar por qué todavía no se han ordenado los registros pertinentes del archivo de Bárcenas, al que por otro lado se le permitió durante meses hacer numerosos viajes al extranjero", remarcó.

El diario ABC, por su parte, afirmó que las últimas informaciones que se conocen del llamado caso Bárcenas, entre ellas los mensajes de texto entre el ex tesorero y Rajoy, prueban que el PP no cedió a los chantajes del primero.

Argumentó que la razón de que Bárcenas, con ayuda de otros, haya pasado a la ofensiva obedece precisamente a la negativa del gobierno a dejarse extorsionar.