Amanece Florida en calma tras absolución de ex vigilante vecinal

Florida amaneció hoy en calma, luego de que un jurado de seis mujeres blancas absolvió al ex vigilante vecinal George Zimmerman en el juicio por el asesinato del joven negro Trayvon Martín, al que dio muerte de un balazo hace dos años.

Ed Shohat, vocero del buro de relaciones comunitarias del condado Miami-Dade, que monitorea a la comunidad a través de Iglesias, organizaciones comunitarias y redes sociales, reportó que hasta el momento no había señales de problemas, informaron medios locales.

Las policías de Miami-Dade y del Condado-Broward implementaron un amplio dispositivo de seguridad bastante visible en las intersecciones y otras zonas comunitarias de alta concentración en prevención de posibles manifestaciones violentas.

Algunos miembros de la comunidad afroamericana reaccionaron con malestar y decepción por el veredicto, y este domingo se programaron vigilias en algunas Iglesias y al menos un mitin en un parque de Miami-Dade.

El juicio en la localidad de Sanford, en el centro de Florida, que se prolongó durante cuatro semanas, contó con más de una docena de testigos y provocó un debate nacional sobre los derechos civiles, las armas y el prejuicio racial.

Zimmerman de 29 años, quien fue absuelto de los cargos de asesinato en segundo grado y homicidio involuntario, no mostró emoción cuando se leyó el veredicto.

Sus abogados señalaron que la fiscalía no presentó ni una sola prueba que contradijera que su cliente actuó en defensa propia la noche del 26 de febrero del 2012 cuando tras una pelea con Martin le disparó.

Zimmerman nunca negó que dio muerte a Martín pero sostuvo que fue en defensa propia.

Benjamin Crop, abogado de Sybrina Fulton y Trcy Martin, padres de Martin, dijo que la familia estaba con el corazón destrozado por que el asesino de su hijo no iba a pagar por lo que hizo.

"No tiene sentido que en el 2013 usted pueda seguir y dar muerte a un joven que no tenía más que un refresco en la mano y quedar libre", dijo el letrado.

El caso de Zimmerman ahora de 29 años y Trayvon de 17 dividió al país y reabrió el tema del prejuicio racial, puso en tela de juicio una controversial ley de Florida que permite el uso de arma en caso de amenaza de muerte y amplió la polémica sobre el control de armas.