Contradanza requiere una sede propia: Cecilia Appleton

Fiel al espíritu de explorar diversas propuestas de movimiento en fondo y forma, para crear un nuevo lenguaje artístico, la bailarina mexicana Cecilia Appleton aseguró que Contradanza, compañía a su cargo, requiere de manera urgente una sede propia, toda vez que "comienza a demandar más tiempo y espacio".

En entrevista con Notimex a propósito de la función que ofrecerán el próximo 16 de julio en la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes, para celebrar sus 30 años de trayectoria, Appleton refirió que el espacio que rentan en la zona de Tlalpan, entre Viaducto y el metro Chabacano, es insuficiente.

Convencida de que el instrumento principal de un bailarín es su cuerpo, la coreógrafa habló sobre las tres décadas de existencia de Contradanza, compañía que a lo largo de su historia se ha consolidado como una de las más importantes de México.

"Son 30 años como grupo colectivo, siempre me he estado consciente de que no soy la única que trabaja en Contradanza, porque es muy complejo tener un grupo de danza y organizar una coreografía en este país.

"Hablamos de tres décadas de experiencias, altibajos, y en todo este tiempo uno va aprendiendo a reconocerse más en su utilidad, es decir, comienzas a reconocer los arquetipos colectivos y eso para mí ha sido muy importante a lo largo de este recorrido", expresó.

Cecilia Appleton, a quien se le considera una apasionada de la experimentación dancística -cualidad que le ha permitido refrendarse como una de las máximas exponentes en México-, expuso que para ser bailarín en este país debes vencer muchos obstáculos.

"En principio, es difícil no contar con una sede propia donde se puedan generar los ingresos de una profesión, pues siempre estamos trabajando por amor y se nos olvida que tenemos necesidades y cuidados. Es decir, requerimos de mayor atención a nuestro cuerpo, porque no sólo es nuestro instrumento sino nuestra integridad", manifestó.

La bailarina confesó que una de sus mayores preocupaciones en el terreno de la danza, es que sus bailarines no cuente con seguridad social, "además de que sean pocas las condiciones de infraestructura para su desarrollo".

Apasionada del baile desde niña, Appleton mencionó que la danza no es sólo un divertimento o lugar de esparcimiento, sino la profesión que más ama.

Siento que ahora es el momento en el que doy gracias por gozar de buena salud, porque gracias a ella puedo seguir en esto, dijo la coreógrafa, quien junto con Contradanza ha hurgado de manera frontal los discursos de género, diversidad y transformación. De ahí que su temática coreográfica se ha producido a partir del universo femenino, ofreciendo una mirada particular sobre el entorno que le rodea.

Para celebrar las tres décadas de trayectoria, Contradanza montará "La danza de los cisnes", una obra con la que Appleton asume la creación coreográfica como un reflejo de la sociedad y de las emociones humanas.

"Busco descubrir mi fuerza creadora y encontrar la libertad en la expresión dancística, a fin de trastocar prejuicios", afirmó.

"La danza de los cisnes" se inspira en los cuentos de hadas infantiles y en los mitos que la escritora Clarissa Pinkola menciona en el libro "Mujeres que corren con lobos", con el objetivo de crear un cuento contemporáneo de danza y multimedia.