Niños triquis se robaron nuestros corazones, afirman en EUA

Los niños triquis que vinieron a jugar a Florida atraparon nuestra atención y se robaron nuestros corazones, afirmó hoy la jefa de servicios financieros de la Organización de Basquetbol Juvenil de Estados Unidos (YBOA), Susy Vazquez.

"Todos los que los vimos quedamos sorprendidos con ellos y espero que haya sido maravilloso para ellos haber tenido la oportunidad de viajar desde su lugar de origen y jugar en Estados Unidos", dijo Vázquez vía telefónica a Notimex desde las oficinas de la YBOA en Orlando.

Un equipo de niños de la etnia triqui del sureño estado mexicano de Oaxaca, conformado por 17 varones y tres mujeres, dirigidos por el entrenador Sergio Ramírez Zúñiga, compitió esta semana en un torneo internacional organizado por YBOA en Orlando, Florida.

El equipo de niños mexicanos "se robó los corazones de todo el público", destacó Vázquez durante la charla.

El hecho de que muchos de los miembros del equipo mexicano jugaron descalzos en el tabloncillo no hizo sino aumentar el apoyo del público asistente al torneo, apuntó Vazquez, una exbasquetbolista que se desempeña ahora como jefa de servicios financieros de YBOA.

La mayoría de los 20 jugadores, cuyas edades oscilan entre los nueve y los 12 años, viven en la comunidad de Río Venado, en el municipio de Constancia del Rosario, en la sierra mixteca de Oaxaca.

Vázquez negó que a los integrantes del equipo mexicano se les haya prohibido jugar descalzos como comentaron algunos medios de prensa y puntualizó que esa decisión era opcional.

El entreador del equipo mexicano, Sergio Ramírez Zúñiga, es fundador desde 2009 del proyecto Academia de Baloncesto Indígena México (ABIM) que busca impulsar a la niñez de las comunidades de Oaxaca, muchas de ellas con graves problemas de pobreza y violencia.

El programa sobrevive gracias a patrocinadores y donaciones, y su meta es brindar apoyo en temas de educación, nutrición y formación deportiva a niños indígenas de toda la región.

Los niños cuentan regularmente con zapatos para participar en los torneos, pero prefieren jugar descalzos porque están acostumbrados a entrenar sin ellos, según admitieron en recientes declaraciones.