Mantiene Banxico sin cambio tasa referencial

Por tercera ocasión consecutiva, la Junta de Gobierno del Banco de México (Banxico) mantuvo sin cambios su tasa de interés referencial en 4.0 por ciento, aunque advierte sobre la desaceleración económica en México y a nivel global.

En su anuncio de político monetaria, el instituto central expresa su optimismo respecto a que la inflación general anual consolide su tendencia a la baja en los siguientes meses, y prevé se ubique entre 3.0 y 4.0 por ciento en el tercer y cuarto trimestres del año en curso, respectivamente.

De esta forma, "considerando la evolución reciente de la inflación y sus perspectivas, la importante desaceleración que ha mostrado la economía mexicana, la fragilidad del entorno externo y la volatilidad en los mercados financieros internacionales, la Junta de Gobierno decidió mantener sin cambio el objetivo para la Tasa de Interés Interbancaria a un día en 4.0 por ciento".

Este dato coincide con el consenso de analistas que esperaban mantuviera sin cambios su tasa de fondeo, pero también con un mensaje de preocupación sobre el desempeño de la actividad económica; la mención sobre que la inflación ha retomado su tendencia de baja y que su perspectiva es que esta trayectoria se mantenga en los próximos meses.

La Junta estima que la postura de política monetaria es congruente con un escenario en el que no se anticipan presiones generalizadas sobre la inflación y en el que se prevé que el ritmo de expansión del gasto en la economía sea acorde con la convergencia de la inflación en el mediano plazo hacia el objetivo permanente de 3.0 por ciento.

Aclara que estará atenta a las implicaciones que sobre las previsiones para la inflación tengan en la evolución de la actividad económica y la postura monetaria relativa de México frente a otros países.

También refiere que vigilará que los cambios en precios relativos continúen sin tener efectos de segundo orden que afecten la dinámica de la inflación.

"Todo lo anterior con el fin de estar en condiciones de responder, en su caso, para alcanzar el objetivo permanente de inflación ya señalado", subraya.

En su comunicado, señala que la información más oportuna sobre la economía mexicana sugiere que la desaceleración que se registra desde la segunda mitad de 2012 se acentuó de manera importante en el segundo trimestre de 2013 como reflejo de una considerable baja de las exportaciones y de la debilidad en el gasto interno.

Además, abunda, ante la expectativa de los cambios en la política monetaria de Estados Unidos, el peso se depreció y las tasas de interés, en particular las de largo plazo, aumentaron considerablemente.

No obstante, destaca que ambos ajustes se dieron de manera ordenada y no han afectado las expectativas de inflación ni la prima por riesgo inflacionario y espera que el ritmo de actividad económica aumente en la siguiente mitad del año.

"No obstante, a la luz de la rapidez y profundidad con la que se ha dado la desaceleración de la economía, los riesgos a la baja para la actividad económica en México se han elevado", subraya.

Resalta que la política monetaria ha propiciado que las expectativas de inflación permanezcan estables y que no se hayan presentado efectos de segundo orden derivados de los ajustes recientes en precios relativos.

De acuerdo con el Banxico, su Junta de Gobierno descarta que la reciente depreciación de la moneda nacional genere presiones inflacionarias, por lo que prevé que la inflación general anual consolide su tendencia a la baja en los siguientes meses, anticipándola entre 3.0 y 4.0 por ciento en el tercer y cuarto trimestres del año en curso, en ese orden, de muy cercano a 3.0 por ciento para 2014.

Aunque reconoce que en el corto plazo prevalece la posibilidad de que ocurran nuevos cambios en precios relativos, confía en que su efecto sea transitorio y la posibilidad de que el debilitamiento de la actividad económica se prolongue podría dar lugar a presiones a la baja sobre la inflación.

Así que "se considera que el balance de riesgos para la inflación ha mejorado", anota.

En cuanto a la economía mundial, la representación del banco central señala que ésta se ha desacelerado y se refleja en el menor dinamismo del comercio internacional y, en consecuencia, de la producción industrial de numerosos países.

En el caso de Estados Unidos, indica que los pronósticos de crecimiento económico para el año han sido ajustados a la baja, pese a que ha sido notoria una mayor creación de empleos en meses recientes.

Respecto a la zona del euro, indica que la actividad económica aún muestra señales de debilidad en respuesta al proceso de desendeudamiento de los sectores público y privado, a la persistente fragilidad del sistema financiero y a un lento avance en la agenda estructural.

Además, al crecimiento de las economías emergentes, que se ha desacelerado más de lo previsto, en particular en Asia, como resultado de un menor dinamismo de la demanda interna y del comercio mundial, señala.

De ahí que, "en balance, prevalecen riesgos a la baja para el crecimiento económico mundial. En este contexto, y aunado a menores precios de las materias primas, se anticipa un panorama de inflación mundial baja", puntualiza.