Adopta UE normas más estrictas para exportación de residuos peligrosos

La Comisión Europea (CE) adoptó hoy reglas más estrictas de control de residuos peligrosos para hacer frente a los traslados ilegales desde la Unión Europea (UE) a países en vías de desarrollo.

Cerca de 25 por ciento de los traslados de residuos que se realizan desde la UE a países en desarrollo de África y Asia infringen la normativa internacional.

"A su llegada a los puntos de destino, los residuos se arrojan en vertederos incontrolados o se gestionan de forma incorrecta, lo que causa graves efectos negativos a la salud y el medio ambiente", denunció en un comunicado el comisario europeo de Medio Ambiente, Janez Potocnik.

Bruselas señala que muchos países de la UE fallan en inspeccionar ese tipo de traslados y los exportadores deshonestos se aprovechan de ello, utilizando el puerto más permisivo para sus actividades.

Por ello, sostiene que el refuerzo del control de residuos pasa por la armonización de las reglas a nivel europeo e insta a los Veintiocho a mejorar su cooperación en la materia y a realizar inspecciones regulares en puntos de recogida y de almacenamiento.

"Con ello se ayudará a las autoridades a centrarse en las rutas y vehículos que se utilizan con más frecuencia en los traslados ilegales, así como en los momentos preferidos para realizarlos", sostuvo Potocnik.

El Ejecutivo europeo confía que al impedir las exportaciones ilegales de residuos "en los primeros eslabones de la cadena" será posible aliviar la presión en los puntos regulares de salida.

Además conllevará ahorros y ventajas económicas directas para los países europeos, ya que se evitarán los gastos de limpieza y repatriación de residuos exportados irregularmente.

La normativa europea sobre traslados de residuos permite la exportación de residuos no peligrosos para someterlos a operaciones de recuperación fuera de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Empero, exige que las autoridades nacionales comprueben que el tratamiento que se vaya a emplear sea equivalente, en líneas generales, a las normas que se aplican en la UE.

Los países en desarrollo son un destino preferido para los residuos producidos en Europa debido a los costos de tratamiento y eliminación considerablemente más bajos, resultantes de unas normativas en materia de medio ambiente y salud menos estrictas que las de la UE.

"Si las normas y la capacidad de reciclado del país de destino no son apropiadas, sencillamente se están exportando a otras partes del mundo posibles peligros para el medio ambiente y la salud", advirtió el comisario europeo.

Las fugas procedentes de residuos abandonados pueden dañar los suelos y las corrientes de agua y contaminar el aire, debido a las emisiones de metales pesados y contaminantes orgánicos, además de contribuir para el calentamiento global y la eliminación de la capa de ozono.