Plantean partidos de oposición salario mínimo por ley en Alemania

Los principales partidos de oposición en Alemania, el Socialdemócrata y el Verde, implantarán por ley un salario mínimo en todo el país a partir del 1 de enero del 2014, en caso de ganar las elecciones, afirmaron sus respectivos candidatos.

En conferencia de prensa conjunta en Berlín, el socialdemócrata Peer Steinbrück y la candidata verde, Katrin Göring Ekardt, abordaron este tema, considerado controvertido porque una corriente de opinión apoya la medida y otra lo rechaza.

El sueldo mínimo propuesto por los candidatos de oposición, cuyos partidos están de acuerdo en formar una coalición de gobierno, es de 8.50 euros la hora.

Manifestaron que esa medida tendría el efecto de ahorrar al estado alrededor de 10 mil millones de euros anuales, que es el monto de las subvenciones estatales para los alemanes cuyos ingresos no les alcanzan para subsistir, y tienen derecho a solicitar apoyo estatal.

De acuerdo con los dos candidatos, la imposición por ley de un salario mínimo de 8.50 euros la hora beneficiaría a 6.8 millones de alemanes que actualmente cobran dinero al estado porque sus ingresos no les alcanzan, y que además empezarían a pagar impuestos, lo que significaría un aumento en la recaudación fiscal.

Aseveraron que el salario mínimo debe ser visto como un programa para incentivar la coyuntura económica de Alemania, ya que aumentaría el poder adquisitivo de los alemanes en 19 mil millones de euros.

Peer Steinbrück calificó su propuesta de ser socialmente justa y económicamente razonable porque aumentará el poder adquisitivo de la gente.

Criticó la propuesta de la canciller federal, Angela Merkel, los salarios no puedan bajar a partir de un determinado límite, pues eso solo es una aparente mejoría.

Apuntó que en la mayoría de los países de la Unión Europea tienen salarios mínimos por ley que aplican a escala nacional y dijo que no era posible que haya negocios que se construyan sobre el modelo de sueldos dumping, lo que además causa distorsiones en la competencia.

La política verde, Katrin Göring Eckardt, subrayó que no puede ser que uno de cada cuatro alemanes con empleo se ubica en el sector de sueldos bajos. Con ello se refirió a la gente subempleada.

En Alemania se aplica el modelo de la autonomía tarifaria. En cada sector de la actividad económica en el país negocian los sindicatos y la patronal, y fijan todos los acuerdos al respecto de acuerdo a su medida por medio de negociaciones en que nadie más puede influir, tampoco el estado o el gobierno.

Ese modelo se inserta dentro del régimen de economía de mercado con orientación social, que es el que hay en Alemania desde hace décadas, y que ha posibilitado una sociedad más igualitaria.

Los sindicatos alemanes fueron hasta ahora muy celosos de mantener la autonomía tarifaria, pero en la actualidad ven con buenos ojos la imposición por ley de un salario mínimo en todo el país.

Otra propuesta electoral de los dos partidos es imponer el mismo pago para los empleados coyunturales, que en Alemania les llaman "empleados prestados", con los de quienes trabajan bajo contrato fijo.

El candidato socialdemócrata criticó los cálculos que ayer expuso el Instituto de la Economía Alemana (IW) sobre el costo que tendría para el país la aplicación de las propuestas verdes y socialdemócratas y lo tasó en 59 mil millones de euros mas la pérdida de decenas de miles de puestos de trabajo.

Steinbrück expresó que el aumento de salario que significaría el sueldo mínimo por ley va en consonancia con la propuesto del Fondo Monetario Internacional, en el sentido de que los alemanes deben comprar mas para incentivar la producción en los otros países europeos, de forma que éstos salgan de la crisis en que se encuentran.