Pide clero a SCJN que estados legislen sobre derecho a la vida

La Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM) pidió a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) confirmar la facultad de los estados a legislar sobre el derecho a la vida "libremente en el ámbito de su soberanía, como corresponde en una República Federal".

La jerarquía católica consideró que esa posición sería por el bien de las y los ciudadanos mexicanos.

"Si progreso significa avanzar positivamente, los mexicanos y mexicanas debemos seguir adelante en el reconocimiento, promoción y defensa de los derechos de toda persona, conscientes de que sólo una sociedad que respete el derecho fundamental a la vida desde su concepción puede ser democrática, vivir en paz y tener futuro", expuso.

Se prevé que este jueves la SCJN analizará el tema del derecho a la vida, luego de que los municipios de Arroyo Seco, Querétaro; Asunción Ixtaltepec, Oaxaca; y Uriangato, Guanajuato; acudieran a la Suprema Corte para que analice la constitucionalidad de las reformas antiaborto aprobadas en 2009.

En ese marco, los ministros analizarán si las leyes impugnadas invaden la esfera de competencia de los ayuntamientos quejosos.

En ese contexto, la CEM "solidarizándose con las muchas personas y asociaciones civiles que han expresado su preocupación por este hecho, reitera su convicción de que del reconocimiento de los derechos humanos fundamentales, entre los que destaca el más básico de todos, el derecho a la vida, depende el presente y el futuro de nuestra nación".

A través de un comunicado firmado por el presidente de la CEM, el cardenal José Francisco Robles Ortega, la Iglesia Católica determinó que:

"El derecho fundamental a la vida no depende de la calidad moral de quien lo defiende, ni se basa exclusivamente en motivos religiosos, los cuales, en todo caso, también tienen lugar en un auténtico estado laico que no discrimine a ningún ciudadano por sus creencias religiosas".

Agregó que "como mexicanos y como pastores, los obispos de México padecemos y hacemos nuestros los problemas y sufrimientos que agobian a los hombres y mujeres de esta gran nación, particularmente de quienes han sido o son víctimas de cualquier forma de violencia, injusticia, discriminación, corrupción o marginación".

Y estamos convencidos de que para superar esas dolorosas situaciones es preciso llegar a la causa de fondo que las provoca: la reducción del ser humano al rango de objeto, alertó la CEM.

Cuando se ve al otro no como alguien sino como algo, entonces el más fuerte siente que tiene derecho de humillar, golpear y abusar, de discriminar a quien siente, piensa o actúa de forma distinta.

También de pasar por encima de la justicia y de la ley con tal de sacar ventaja, de explotar o condenar a la miseria, de robar, asaltar, secuestrar, traficar y matar, si esto le reporta algún beneficio, detalló.

Así que ante esta triste realidad, "estamos convencidos de que la solución se encuentra en el reconocimiento y defensa jurídica y cultural de los derechos fundamentales de la persona", concluyó la CEM.