Detenidas 74 personas al desarticular red de narcotráfico en España

Agentes de la Guardia Civil española desarticularon en un operativo internacional una organización dedicada al tráfico de cocaína, procediendo a la detención de sus 74 integrantes, quienes se asentaban en Brasil, Colombia y España.

Las detenciones se dieron en el marco de la denominada "Operación Gallego" desarrollada en colaboración con la estadunidense DEA (Drug Enforcement Agency), la Policía Federal brasileña y la Policía de Aduanas y Fronteras francesa.

El Ministerio español del Interior indicó en un comunicado que fueron decomisados 575 kilogramos de cocaína, a la vez que fueron desmantelados cinco laboratorios, incautadas 11 armas de fuego, dinero en efectivo y bloqueado numerosas propiedades del cabecilla de la organización.

Explicó que las investigaciones iniciaron a fines de 2010, cuando agentes de la Guardia Civil de Madrid tuvieron conocimiento de la existencia de una organización que pudiera estar introduciendo a España sustancias estupefacientes procedentes de Sudamérica.

Señaló que se pudo saber que dicha red estaba siendo investigada, a su vez, por personal destacado en la DEA, por lo que se aunaron esfuerzos para conseguir desmantelar al grupo delictivo que se mantenía muy activo en la introducción de cocaína en este país.

Tras meses de investigación se llegó hasta una red perfectamente organizada y jerarquizada, cuyo cabecilla, un conocido narcotraficante colombiano asentado en Brasil, dirigía un complejo entramado dedicado al tránsito de droga y de dinero entre Sudamérica y Europa.

Para facilitar la distribución de la droga, el cabecilla contaba con dos personas de confianza que residían en España, un hombre y una mujer, que ocupaban un alto escalón en el grupo y aseguraban la adulteración, transporte y venta de la droga a Italia y España.

Una vez que la organización introducía la cocaína, normalmente mediante contenedores de mercancías, la trasladaban hasta uno de los cinco laboratorios que tenían establecidos para adulterarla.

Los laboratorios estaban ubicados en Benalmádena, Boadilla del Monte, Córdoba y los distritos madrileños de Las Rosas y Entrevías.

Cuando la cocaína estaba dispuesta para ser vendida, componentes de la organización la transportaban hasta Francia e Italia mediante dobles fondos ocultos en las carrocerías de vehículos.

Asimismo se valían de personas, conocidas como "mulas", que ocultaban el dinero obtenido de las ventas de cocaína adosado en forma de planchas a sus cuerpos, para lograr llevarlo a Brasil.

Los agentes que llevaban la investigación lograron interceptar a una mujer en el Aeropuerto de Barajas, cuando pretendía sacar el dinero de España.

La organización mantenía fuertes medidas de seguridad, efectuando en cada movimiento que hacían numerosas vigilancias para detectar una posible presencia policial o evitar ser seguidos por miembros de otros grupos dedicados al narcotráfico.

Todos los implicados en la organización (70 hombres y cuatro mujeres) tienen edades comprendidas entre los 26 y 59 años, de origen español, colombiano, portugués, iraní, boliviano y muchos de ellos cuentan con antecedentes policiales por delitos relacionados contra la salud pública.