Tiene escritor latinoamericano libertad para escribir: Skármeta

El intelectual chileno Antonio Skármeta declaró hoy que el escritor latinoamericano tiene "gran libertad para escribir sobre lo que quiera" al participar en un encuentro informativo en la Semana Negra de novela de Gijón, norte de España.

"Los escritores de América Latina hacen posible su literatura y obras, aunque en algunos países haya ciertas restricciones como en el caso de Cuba", dijo.

Respecto al trabajo de los autores nacidos en la mayor isla del Caribe apuntó que es cierto que algunos tienen "problemas", pero otros escriben desde el exilio y trabajan "bien en la medida de lo posible".

Respecto a México, comentó que "es un país donde hay escritores que están sometidos, pero esas presiones no vienen desde el ámbito gubernamental".

"Son estructuras de fuera del gobierno, hablamos de presiones o coacciones de grupos criminales con otros intereses, pero se puede decir que en el país azteca los escritores tienen bastante libertad también para desarrollar su trabajo", agregó.

Preguntado por la democracia en esta región, dijo que "avanza de forma delicada".

"Muchos países comenzaron estos procesos políticos y avanzan, pero la situación aún es delicada, aunque vamos ampliando horizontes y mejorando en términos democráticos. En mi país estamos satisfechos con estos progresos", añadió.

Cuestionado por los mejores años de la literatura en Latinoamérica anotó que fueron los 60 del siglo pasado ya que tuvieron "gran explosividad".

"Aquella época, América Latina tuvo una gran fuerza en este aspecto, como pocas. Hablo de Julio Cortázar, Carlos Fuentes o un joven Mario Vargas Llosa", externó.

El también actor y cineasta, quien participará en este evento en diversos encuentros con escritores, aficionados y visitantes, calificó a los mencionados autores de este periodo como "intelectuales e inconmensurables".

"Producían obras novedosas y brillantes. Además se interesaban por los escritores más jóvenes, tenían una fraternidad colegial", manifestó.

"Aunque nos separaran algunos años éramos muchos y diferentes, compartimos la pasión por la experimentación en la forma, no estructuras lógicas y sí convencionales y exploración lírica del lenguaje", añadió.

"Eso lo compartíamos con Cortázar, vieron que éramos creadores insertos en la búsqueda de nuevos horizontes expresivos y teníamos una mirada comprometida con el contexto", finalizó.