Admite operadora de tren descarrilado en Canadá fallas al frenar

La empresa Montreal Maine & Atlantic Railway (MM&A), operadora del tren que se descarriló el sábado pasado en Lac-Mégantic, en Québec, reconoció hoy que el accidente se debió a que no se aplicaron adecuadamente los frenos de mano.

El descarrilamiento del tren con 73 vagones que transportaban petróleo y las subsecuentes explosiones provocaron la muerte de 15 personas, mientras que otras 60 continúan desaparecidas.

Las autoridades provinciales señalaron que el número de víctimas fatales se incrementará y que la labor de identificación de restos humanos es difícil debido a que quedaron totalmente calcinados, ya que el incendio pudo ser controlado 32 horas después.

El presidente de MM&A, Edward Burkhardt, llegó este mediodía al lugar del siniestro, que destruyó 30 edificios, y señaló que la locomotora, que se encontraba estacionada para un cambio de turno, avanzó debido a que no fueron activados adecuadamente los frenos de mano.

Frente a decenas de familiares de las víctimas, Burkhardt aclaró que no hay indicios de que el tren hubiera sido saboteado o que la locomotora se activara por intervención de los bomberos que habían acudido horas antes a apagar un fuego en esa misma máquina.

"Uno de nuestros empleados que estuvo cuando acudieron los bomberos a combatir el fuego, no midió las consecuencias de apagar el motor", precisó.

Una de las hipótesis que manejan los investigadores del Consejo de Seguridad en el Transporte es que al apagar el motor hubo una descompensación en la presión de los frenos de aire y que al no estar adecuadamente accionados los frenos de mano, la locomotora comenzó a moverse.

El ingeniero que operaba el tren y que fue responsable de estacionarlo para el cambio de turno fue despedido de la empresa y se encuentra ahora bajo la custodia de la policía, la cual investiga el caso como delito criminal.

La noche del viernes pasado, los bomberos apagaron un pequeño incendio en la locomotora, del cual tuvo conocimiento la empresa MM&A.

Como a las dos horas del incidente y sin que nadie se percatara, el tren comenzó a moverse cuesta abajo, se descarriló y se impactó en los primeros edificios del pequeño poblado, ubicado a 250 kilómetros al este de Montreal.

Luego de severas explosiones, cerca de dos mil personas fueron evacuadas del lugar. Hasta el momento, las autoridades han permitido que regresen mil 200 afectados a sus casas, mientras que otros 80 continúan viviendo en albergues.

Visiblemente molestos, los lugareños mostraron al presidente de la compañía pancartas en rechazo a la tardía visita del ejecutivo, quien explicó que eso se debía a que los directivos de MM&A habían estado trabajando en las posibles causas del aparatoso accidente.

También causó molestia en los afectados que los comunicados de la empresa, sólo dos hasta ahora, y la conferencia de prensa se dieron en inglés, cuando el idioma que hablan en el poblado es el francés, uno de los dos idiomas oficiales de Canadá.

Las labores de rescate continúan trabajando en la zona calcinada para lograr encontrar más cuerpos, sobre todo donde se encontraba un bar que fue totalmente destruido y en donde había decenas de personas.