Crecería México 1.7% más al año con reforma energética: IMCO

Con una reforma energética que sea constitucional, México crecería 1.7 por ciento más y generaría 310 mil 231 empleos adicionales por año, previó el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO).

El director general del organismo, Juan Pardinas Carpizo, detalló que un cambio de fondo en materia energética pasa necesariamente por una reforma a la Constitución, la cual ha sido modificada más de 510 veces.

"No nos engañemos; hablar de reforma energética es hablar de reforma constitucional", sostuvo tras señalar que para maximizar el potencial de esta reforma, hay que modificar los artículos 25, 27 y 28 de la Constitución, sin que ello implique la privatización del sector.

En ese sentido, afirmó que el organismo se opondría a cualquier iniciativa que apoyara la transferencia de activos del pueblo mexicano a manos privadas.

En conferencia de prensa, consideró que una reforma constitucional integral y profunda al sector tendría un impacto en el crecimiento económico, pues el ingreso por habitante podría ser hasta 38.6 por ciento mayor comparado con un escenario tendencial sin reformas.

Expuso que con una reforma energética profunda y constitucional, la inversión extranjera directa (IED) crecería 332 por ciento en los próximos 15 años y pasaría de 21 mil 864 millones de dólares en 2010 a 87 mil 623 millones de dólares en 2015.

Además, abundó, sería lo más cercano a la "bala de plata" que le permitiría a México salir del estancamiento que tiene en materia de competitividad, pues en 2013 se ubicó en la posición 32 entre 46 países, la misma que hace 11 años.

Pardinas Carpizo señaló que la actual propuesta de reforma constitucional es imprescindible, una responsabilidad política y obligación del poder Legislativo y de los partidos, además de representar la llave para que 310 mil mexicanos puedan acceder a nuevos empleos adicionales.

Acompañado por el presidente del IMCO, Valentín Diez Morodo, el directivo del IMCO dijo que el Estado mexicano debe dotar de una mejor legislación y de los mejores socios para que Petróleos Mexicanos (Pemex) pueda ser un mejor motor de desarrollo.

Consideró que aunque el gobierno tendrá el reto de comunicarle a la sociedad la razón y los beneficios de la reforma, reconoció que sin un discurso de vocación social y de beneficio colectivo será muy difícil el apoyo político y ciudadano para ser aprobada.

Por otra parte, Juan Pardinas mencionó que en 2001, Pemex recibió 4.8 mil millones de dólares para inversión en infraestructura, presupuesto que pasó a 26 mil millones de dólares en 2013, equivalentes a 2.5 veces el presupuesto de la Secretaría de Salud, 4.6 veces el de Oportunidades y 7.5 veces el de Seguridad Pública.

No obstante, aclaró que para explotar el potencial de hidrocarburos del país, que es de 158 mil millones de barriles de petróleo crudo equivalente, con el presupuesto que recibirá este año para invertir en infraestructura, Pemex tardaría 30 años en extraer todo el petróleo y todo el gas potenciales en los yacimientos que existen en el territorio nacional.

Esta es una estimación conservadora, pues hay otras que calculan que serían más de 100 años extraer estos hidrocarburos con el nivel de inversión actual, por lo que el reto es sacar el potencial de recursos del país antes de que se deprecien, anotó.

Advirtió que si no se hacen cambios, se corre el riesgo de perder competitividad industrial, los recursos de hidrocarburos se quedarán atrapados en el subsuelo y México será incapaz como nación de adaptarse al nuevo orden energético global.

Pardinas Carpizo refirió que México es el país más cerrado del mundo en el sector energético, mientras que la producción ha caído en más de ocho mil barriles diarios en los últimos ocho años.

Ante ello, explicó que la propuesta del IMCO para el sector hidrocarburos plantea maximizar el valor de la renta petrolera para beneficio de todos los mexicanos y así como garantizar la seguridad energética y fortalecer la competitividad del país.

Asimismo, convertir al sector en una verdadera palanca de desarrollo industrial y tecnológico, y transformar la renta petrolera en bienestar de largo plazo, agregó.