Inician campañas en Argentina para renovar Congreso

Las campañas para renovar el Congreso comenzaron hoy en Argentina con una oposición dispersa que quiere evitar que el oficialismo obtenga una mayoría, lo cual permitiría la reelección de la presidenta Cristina Fernández.

El calendario electoral de este año en el país sudamericano prevé que las campañas en esta primera etapa culminarán el 9 de agosto próximo, dos días antes de la realización de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).

Dichos comicios, previstos para el 11 de agosto, obligan a los partidos a realizar elecciones internas de candidatos, aunque en realidad serán sólo un ensayo porque la mayoría de las fuerzas políticas ya definió sus listas de candidatos.

El 22 de septiembre comenzarán las campañas de los candidatos a diputados y senadores elegidos en las PASO y finalmente, el 27 de octubre se realizarán las elecciones nacionales en las que se juega la gobernabilidad de Fernández hasta el 2015.

La presidenta sabe que si la oposición gana mayoría parlamentaria, obstaculizará los últimos dos años de su gestión, pero si triunfa el oficialismo, un sector impulsará una reforma constitucional para que ella pueda volver a postularse en las próximas presidenciales.

Por ahora, Fernández ha descartado de manera insistente que quiera eternizarse en el poder, pero varios de sus fieles insisten en la necesidad de que continúe el modelo iniciado en 2003 por su fallecido esposo y antecesor, Néstor Kirchner.

Ello dependerá de las bancas que la fuerza política kirchnerista, que es el Frente para la Victoria obtenga en unas elecciones en las que se juegan 127 cargos de diputados y 24 senadores.

Al gobierno le juega en contra el desgaste porque el kirchnerismo ha ejercido el poder durante una década, pero a su favor tiene una oposición dividida en decenas de alianzas que responden a intereses personales o coyunturales.

Tampoco hay definiciones ideológicas claras, ya que los escasos acuerdos que lograron concretar algunos opositores generan más desconfianza que optimismo, por ejemplo en el caso de la derechista Elisa Carrió con el izquierdista Fernando "Pino" Solanas.

Lo mismo ocurre con el Frente Amplio Progresista, que en su lista incluyó como candidato principal al senador Alfonso Prat Gay, un economista defensor del neoliberalismo que de progresista tiene poco y nada.

Es tal la orfandad de liderazgos, que la prensa opositora promovió y celebró la postulación del ex jefe de Gabinete, Sergio Massa, un carismático intendente que es una de las grandes esperanzas para arrebatarle curules al oficialismo.