Palacio Nacional de la Cultura de Guatemala conmemora 72 años

El Palacio Nacional de la Cultura, un inmueble emblemático y exsede del gobierno de Guatemala, cumple 72 años de vida en el corazón del Centro Histórico de la capital, al lado de la Catedral Metropolitana, construida hace dos siglos.

"El Palacio", como es conocido entre los guatemaltecos, fue inaugurado el diez de noviembre de 1943, pero todo el mes se efectúan actos artísticos y culturales por el 72 aniversario de su creación.

Exposiciones fotográficas y la exhibición de un lujoso vehículo Cadillac negro, que dice la leyenda que no pudo usar su dueño, el dictador Jorge Ubico, figuran entre las actividades conmemorativas.

El conservador del Palacio Nacional de la Cultura, Mohamed Estrada, con autoridades del Ministerio de Cultura, inauguró el viernes último una exposición sobre documentos y planos de la construcción del edificio.

El general Ubico, derrocado en 1944 por un movimiento popular y militar, tras 14 años de un gobierno de mano dura, mandó construir el inmueble, que fue inaugurado para su cumpleaños el 10 de noviembre de 1943.

El edificio, una joya arquitectónica, cuya construcción fue dirigida por el arquitecto guatemalteco Rafael Pérez de León, consta de 350 salones.

En su época, el costo de construcción del Palacio Nacional - una obra de ocho mil 890 metros cuadrados y una altura de 30 metros- fue de dos millones 800 mil quetzales (350 millones de dólares, al cambio actual).

Según el Ministerio de Cultura y Deportes (MCD), el general y presidente Ubico colocó la primera piedra del palacio el cuatro de julio de 1937 y la construcción se cumplió entre enero de 1939 y el diez de noviembre de 1943.

Indicó que el edificio está diseñado simétricamente a partir de un cuerpo central, del cual se desprenden dos cuerpos laterales, cada uno de estos con tres niveles y un patio central.

El conjunto incluye un sótano y una terraza en el cuarto nivel. En las esquinas presenta cuatro torres y al centro en la fachada norte y sur, tiene dos frontones.

El edificio fue construido de concreto con ladrillo revestido de piedra tornado con un color verde. En sus paredes lucen los murales del artista Alfredo Gálvez Suárez con una reseña histórica desde la época colonial hasta la Independencia.

Uno de los mayores atractivos del Palacio, que cuenta con un dibujo en forma de estrella que marca el kilómetro Cero del país, es una lámpara de cristal de dos toneladas, de la que cuelgan cuatro figuras de quetzales bañados en oro.

Hasta el gobierno del presidente Álvaro Arzú (1996-2000), el inmueble albergó el gobierno de Guatemala, donde también operaban los ministerios de Relaciones Exteriores y la Defensa, entre otros.

El inmueble, conocido popularmente como "el guacamolón", en alusión al color verde del guacamole que lo distingue, fue escenario durante décadas de manifestaciones políticas y protestas contra el gobierno.

El patio central del Palacio Nacional fue testigo el 29 de diciembre de 1996 de la firma del acuerdo de paz "firme y duradera" entre el gobierno y la guerrilla guatemalteca, ante cientos de invitados especiales nacionales y extranjeros.

El acuerdo, avalado por las Naciones Unidas, puso fin a un conflicto armado interno en Guatemala que en 36 años causó 200 mil muertos y desaparecidos, un millón de desplazados internos y unos 50 mil indígenas refugiados en el sureste de México.

En el patio central se erigió un monumento, con dos manos entrecruzadas donde se coloca una rosa blanca, y una urna con una llama encendida en forma permanente en símbolo de la paz.

El lugar, ubicado en la Sexta Avenida y Sexta Calle de la Zona uno de la capital, fue el centro de las masivas manifestaciones ciudadanas efectuadas entre abril y septiembre pasado contra la corrupción.

En las protestas ciudadanas espontáneas fueron exigidas las renuncias del presidente Otto Pérez Molina y la vicepresidenta Roxana Baldetti, ambas concretadas este año.

Pérez Molina renunció el pasado tres de septiembre luego que Baldetti también dejara su cargo el ocho de mayo. La ex vicepresidenta está detenida desde el 21 de agosto. Pérez Molina guarda prisión provisional desde el día de su renuncia.

Ambos exmandatarios están implicados en el caso llamado "La Línea", una estructura de corrupción en la autoridad recaudadora de impuestos.