Atlas de Complejidad Económica de México mejora toma de decisiones

El Atlas de Complejidad Económica de México es una herramienta de diagnóstico para que las empresas, inversionistas, ciudadanos y autoridades de gobierno puedan tomar decisiones que ayuden a elevar la productividad de sus respectivos entornos.

La Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) informa que este instrumento, presentado el pasado 29 de octubre, es parte de la Política Nacional de Datos Abiertos que pone al alcance de la población información útil para la toma de decisiones económicas.

"El gobierno de la República reconoce que se requiere avanzar no sólo en las reformas estructurales para elevar la productividad, sino también en la política industrial moderna y proactiva, con participación del sector privado", argumenta.

En el Informe Semanal de su Vocería, la dependencia federal resalta que con la publicación del Atlas se refrenda el compromiso en favor de la productividad, para impulsar el crecimiento económico y el bienestar de todos los mexicanos.

Refiere que en el marco de la "Cumbre global de la alianza para un gobierno abierto 2015", se presentó el Atlas de Complejidad Económica de México, herramienta interactiva de planeación económica que refuerza la capacidad de diseño e implementación de políticas públicas en los tres niveles de gobierno.

Mediante este instrumento, explica, los gobiernos federal y estatales y municipales podrán orientar el desarrollo de las economías locales, al tiempo que ofrecerá mayor información para la toma de decisiones de los agentes económicos, como inversionistas, empresas, emprendedores e incluso trabajadores.

Para su construcción, la SHCP contó con el apoyo del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) y del Centro de Desarrollo Internacional de la Universidad de Harvard, así como con la contribución de diversas dependencias y organizaciones no gubernamentales.

Además, se utilizaron datos provenientes del Servicio de Administración Tributaria (SAT), del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), que describen el capital humano, las exportaciones y los sectores productivos que existen en cada zona.

Con ello es posible identificar las capacidades y actividades productivas con mayor potencial de detonar la productividad regional, destaca la dependencia federal.

Indica que la complejidad económica es una medida de las capacidades y conocimientos de los sectores productivos de un país o una ciudad, y su importancia radica en la posibilidad de conocer su estructura productiva y su potencial de desarrollo.

Expuso que un país que produce bienes más complejos incorpora mayor cantidad de conocimiento y habilidades para producirlos. En cambio, países con capacidades limitadas producen menos mercancías y se concentran en industrias poco complejas.

En este sentido, abunda la SHCP, para lograr un mayor crecimiento en los países o las regiones, se requiere acumular las capacidades requeridas para producir bienes cada vez más complejos.

Menciona que en el caso de México se observa que aquellas entidades con una mayor complejidad económica tienen un mayor ingreso en términos de Producto Interno Bruto (PIB) per cápita, como son el caso de Nuevo León, el Distrito Federal y Querétaro.

Mientras tanto, las entidades como Chiapas, Oaxaca y Guerrero se han concentrado en industrias poco complejas y son las que tienen menores niveles de ingreso.

Así, subraya, para lograr un desarrollo regional más equilibrado, se deben implementar políticas de fomento productivo orientadas a generar las capacidades que permitan desarrollar actividades cada vez más complejas, partiendo de la estructura industrial actual.

Para ello, destaca la SHCP, el Atlas de Complejidad Económica es una guía para el diseño de políticas públicas en esta línea.