Recuerdan a Alí Chumacero en la Fundación Miguel Alemán

Como un poeta difícil y concentrado, un hombre alegre, amable, bromista, simpático y que se tomaba en serio los toros, las mujeres y la poesía, amigos y colegas así recordaron al vate mexicano Alí Chumacero (1918-2010), durante un homenaje celebrado anoche en la Fundación Miguel Alemán, en esta ciudad.

En el que hubiera sido su cumpleaños número 95, los escritores Jaime Labastida Ochoa, Vicente Quirarte, Felipe, Garrido y Hugo Gutiérrez Vega recordaron con cariño al editor, al amigo, al poeta, al Premio "Xavier Villaurrutia" 1984, a quien dijeron extrañar.

Durante la mesa homenaje, cada ponente recordó las andanzas y anécdotas de quien es considerado uno de los autores más importantes de la creación poética mexicana.

El escritor y editor Jaime Labastida Ochoa recordó la amistad que lo unió a Chumacero justo hace 50 años, cuando ambos laboraban para el Fondo de Cultura Económica, cuya sede se encontraba en Universidad y Parroquia.

"Desde entonces, mantuvimos una amistad porque a mi manera de entender, una de las características de la personalidad de Alí era que sabía acercarse a los jóvenes, no guardaba distancia con ellos.

"De manera que en aquel entonces, me doblaba la edad y sin embargo, me trató como colega sin serlo, pues apenas comenzaba en ésto de los libros", dijo Labastida.

El también presidente de la Academia Mexicana de la Lengua (AML) se refirió a la poesía de Chumacero como corta, en cuanto a versos se refiere.

Alí, dijo Labastida Ochoa, era un hombre vital que poseía rasgos muy sencillos, pues si le daban una comida muy elaborada, decía: "yo quiero comida mexicana como unas carnitas o un pozole, éstas son mariconerías". Era un hombre sencillo.

El director de la editorial Siglo XXI comentó que cuando Chumacero se retiraba de algún lugar, lo hacía afirmando que tenía que trabajar porque era pobre y de familia numerosa.

"Es un autor al que se le extraña, que se le extraña en las letras porque fue un trabajador incansable, un tipógrafo de primera línea, pues componía tipografías de portadas de libros, los cuales eran excelentes, por eso recibió el Premio "Ignacio Cumplido", de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana en 1996.

Al respecto, el también integrante de la AML, Felipe Garrido, destacó tres aspectos del poeta nayarita: las mujeres, su poesía y sus toros, y recordó su labor como editor en el Fondo de Cultura Económica.

"Fue un hombre que pasó 70 años de su vida haciendo libros y revistas, son miles de libros los que Alí organizó con los autores. Hay una deuda inmensa de todos los que formamos la cultura en español no sólo en México, sino en cualquier otro lado", refirió.

De acuerdo con Garrido, el autor oriundo de Acaponeta, Nayarit, vivió ligado la mayor parte de su vida al Fondo de Cultura Económica (FCE), "donde disfrutó de ese momento que el fondo era una editorial, la más importante que publicaba en español en muchos años".

"Entonces, la influencia de Alí como editor no se reduce a México, sino que abarca todo el ámbito de Hispanoamérica", refirió.

Como crítico, Felipe Garrido mencionó que Chumacero lo que más escribió fue obra crítica, reseñas de libros y ensayos sobre autores mexicanos e hispanoamericanos, algunos europeos, los cuales público en un gran número de revistas y diarios.

"Introdujo a los lectores a una gran cantidad de autores y para los autores cuando un crítico inteligente revisa lo que alguien escribe, es un compañero de camino al que siempre un escritor está agradecido", señaló.

En cuanto a su papel como poeta, subrayó que fue extraordinario, "pues fue un poeta concentrado, intenso y publicó sólo tres libros de poesía: "Páramo de sueños", "Imágenes desterradas" y "Palabras en reposo".

Garrido pugnó porque se recuerde a Chumacero "con muchas ganas", porque no fue un poeta fácil, sino que va al interior de sus sentimientos y visión de la vida.

El escritor Vicente Quirarte afirmó, por su parte, que para Chumacero la verdad siempre fue una obsesión y lo recordó como el patriarca de múltiples generaciones de escritores; aforista insuperable, dueño de los talentos sutiles.

Comentó que Alí Chumacero encarnó "una de nuestras figuras literarias esenciales" y señaló que a estos dones, que no son pocos, hay que añadir el de poeta ceñido y riguroso.