Tiburcio Soteno enseña a canadienses su arte de relieve en cerámica

El ceramista mexicano Tiburcio Soteno muestra en Toronto a los canadienses su trabajo con el barro, con el que forma árboles de la vida que recrean pasajes religiosos, eróticos, históricos, irónicos, tradicionales y dedicados a su amplia familia de ceramistas de Metepec, en el Estado de México.

El centro cultural Harbourfront Centre, uno de los principales en Toronto para las expresiones culturales de todo el mundo, dedicó este fin de semana dos días a celebrar la tradición del Día de Muertos, con música mexicana, ofrendas, charlas y comida, donde Soteno tuvo una participación destacada.

"Mis papás me contaban que el muralista Diego Rivera los visitó y les compró figuras de barro, pero sus amigos le dijeron que al tocarlas la pintura (anilina) se quedaba en los dedos, así que les sugirió echarle laca a la pintura. Eso fue una buena influencia y cambió nuestra forma de trabajar los árboles de la vida", dijo el artesano en una charla conducida por la curadora Chloë Sayer.

Soteno se presentó como un artesano que viene de una familia de 12 hermanos dedicada por generaciones a la alfarería, cuyas piezas lucen al lado de históricas fotos de la pintora Frida Kahlo o en museos de Europa.

"En la Casa Azul, donde vivieron Frida y Diego, hay como 27 piezas de mi madre Modesta Fernández de Soteno, a quien hace poco le hicieron un homenaje", señaló el artesano.

Explicó que desde niño, cuando iba a la iglesia veía las figuras franciscanas y "yo ya quería hacer esas piezas".

En entrevista con Notimex, Tiburcio Soteno afirmó que "el barro es mágico, nos ha dado muchas satisfacciones y he podido representar a mi país en Brasil, Inglaterra, Francia, Italia, Estados Unidos y Canadá".

Se define como precursor de los nuevos árboles de la vida, oficio que aprendió a hacer "desde el vientre de mi madre" y que se ha pasado de generación en generación. Sus hijos y nietos le ayudan a elaborar sus coloridas piezas.

Hizo árboles de San Isidro Labrador pero también ha hecho, a petición de un coleccionista francés, árboles dedicados a pintores como Van Gogh y Matisse, así como con temas de historia de México, encuentro de dos mundos, costumbres populares o perfiles personales.

En 1992 el Museo Británico le pidió una pieza para conmemorar el "Encuentro de dos mundos" y lo curioso es que "se me acabó el barro allá y la tuve que completar con barro británico, así que la pieza representa en sí esa unión de los mundos".

Inspirado en obras de Rivera con autorretratos, Tiburcio dedicó un árbol a la tradición alfarera de Metepec y se representó a sí mismo en todo su ciclo de vida. Este árbol se exhibe en el Museo Británico.

Además de sus árboles de la vida, el artesano elabora sirenas, soles, lunas, calaveras y árboles dedicados a personajes importantes, como Sor Jana Inés de la Cruz y Miguel de Cervantes Saavedra, piezas pequeñas o grandes.

El barro lo compra en Ocotitlan, Estado de México, lo seca, muele, bate con agua y flor de tule para darle consistencia. Ha realizado árboles de cinco centímetros hasta de 4 metros de altura, que están al lado de esculturas como las de Sebastián.

En un museo en Marsella, Francia, hay como cien piezas de Tiburcio.

Con más de 50 años haciendo cerámica en talleres familiares y con cinco generaciones dedicadas a este oficio, Soteno, padre de cuatro hijos, expresó: "me da gusto que dos de mis nietas ya están haciendo figuras".

Esta no fue la primera vez que Soteno viene a Canadá a hacer sus figuras de cerámica. Hace siete años fue traído por el Museo Gardiner de cerámica a exhibir sus figuras de gran tamaño y sus árboles con calaveras, como parte de un tema dedicado al Día de Muertos.

En esa ocasión realizó un árbol de tres vistas y en cada uno representó la vida, la muerte y la historia de México.