Lorena Ochoa aconseja a mexicanos atreverse a soñar y compartirlo

Lorena Ochoa, la golfista mexicana quien fue la número uno en el mundo, expuso en La Ciudad de las Ideas las herramientas que le ayudaron a ser la mejor y aconsejó atreverse a soñar y compartir con la gente esas ideas locas y revolucionarias.

En el festival internacional de mentes brillantes Puebla 2015, durante la sección Mex-I-Can, la mexicana mencionó que hoy está cumpliendo otro sueño, un anhelo fuera del campo del golf pero que le llena mucho de satisfacción.

Refirió que a través de su Fundación Lorena Ochoa AC, que calificó como "lo más bonito que me ha pasado en mi profesión", quiere ayudar a muchos mexicanos para que se atrevan a soñar, pero lo más importante, que se atrevan a luchar para alcanzar sus sueños.

Indicó que su fundación atiende a 350 niños de escasos recursos para que continúen sus estudios de nivel primaria y secundaria, además de se les dan los tres alimentos, practican música y deportes, como esgrima, judo, tae kwon do y futbol, para su formación integral.

La autora del libro "Soñar en grande" agradeció a Andrés Roemer, curador del festival, la invitación a participar en este foro, para que los presentes conozcan que ella trabajó cinco años continuos para lograr su meta: ser la número 1 a nivel mundial en el golf.

"Muchos de nosotros, sobre todo los jóvenes, tenemos muchos sueños, pero luego nos da un poco de pena platicarlos, decirles a nuestros papás o a nuestros familiares", mencionó.

Externó que "lo importante es soñar y después compartirlo con la gente que está a nuestro alrededor, a nuestros papás, amigos, familia, porque tal vez ellos también nos ayuden a cumplirlos".

"Hace 15 años que inicié el golf de manera profesional, luche mucho para alcanzar mi sueño y ser la mejor en el mundo", recordó.

"Todos, en un momento de nuestra vida sabemos que tenemos que cambiar, hay cosas que nos indica que debemos hacer algo diferente, pero no todos nos atrevemos a lograrlo", refirió.

"Sabemos que hay ajustes que debemos hacer y es más, sabemos que hay gente que no nos está ayudando, pero no nos atrevemos a apartarla de nuestro entorno familiar, profesional, de pareja o de otro ámbito.

Al respecto recordó una anécdota cuando era la número 2 y estaba muy cerca de lograr su meta.

Un verano ya había jugado 33 torneos en el año, un torneo por semana, estando en Francia, en el último día de torneo, en el último hoyo, y siendo un momento muy tenso para lograr el gane, no obtuvo el mejor apoyo de su caddy.

"Me sentía muy fuerte -dijo-, me sentía muy bien, estaba muy contenta con los resultados, pero me acerqué a mi caddy para comentar algunos puntos antes de dar el último golpe, pero mi caddy en ese momento lo vi muy tenso, muy nervioso y toda esa inseguridad me la transmitió".

"Di el golpe con mucho miedo, con mucha inseguridad y obviamente no logré colocar la pelota en el green", apuntó.

Esta es la primera lección: "tenemos que atrevernos a tomar decisiones sin importar lo que digan los demás, si sabes que con esa decisión vas por buen camino para lograr tu sueño. Qué fue lo que hice? Al otro día del torneo cambié a mi caddy".

Ochoa dijo que recibió muchas críticas de sus padres, del entrenador, de los mismos medios de comunicación, "todo mundo se sorprendió, pero lo único que sabía es que esa persona no me estaba ayudando para lograr mi meta. Con mi nuevo caddy, todo mundo ya sabe los resultados".

Segunda lección que recomendó: aprender a reaccionar de manera positiva ante las malas situaciones, de las tragedias y de los errores.

Todos esos golpes u obstáculos ayudan a los soñadores a que alcancen el éxito de manera madura, es decir, estarán listos para lidiar con el éxito, preparados físicamente y mentalmente, estableció.

Ahora, dijo, sabe cómo reaccionar con el éxito, con el dinero, con las críticas, con todo, para convertirse en algo bueno.

Hoy, Lorena Ochoa, quien se presentó con meses de embarazo de su tercer hijo, está dedicada al trabajo en su fundación, en dar pláticas y ponencias en diferentes foros, y disfrutando de su papel como esposa y madre.