Presidenta argentina apuntala al oficialismo para segunda vuelta

La presidenta de Argentina, Cristina Fernández, reapareció hoy para impulsar la campaña oficialista rumbo a la segunda vuelta en la que su candidato, Daniel Scioli, se medirá al opositor Mauricio Macri, favorito hasta ahora para ganar.

Fernández ofreció un discurso en la Casa Rosada en medio de una fuerte expectativa, ya que fue su reaparición pública cuatro días después de que Scioli no lograra ganar la primera vuelta.

Además, el gobernante Frente para la Victoria perdió el gobierno de la estratégica provincia de Buenos Aires.

Entre sus definiciones, la presidenta negó los rumores sobre la posibilidad de que el candidato oficialista renuncie a participar en la segunda vuelta del 22 de noviembre para no tener que enfrentar así una derrota.

También dijo que hacía "un enorme acto de desagravio" al sistema electoral nacional que fue cuestionado y puesto en duda por la oposición, sólo hasta que los números le fueron favorables.

"Qué curioso que cuando los resultados son mejores de los esperados, por arte de magia desaparecen las denuncias y todo está bien, lo que había era temor a no alcanzar la voluntad popular, no a un fraude", dijo.

En un afán conciliador, la presidenta destacó que a partir del próximo 10 de diciembre habrá cinco mujeres gobernadoras en el país, y felicitó de manera particular a María Eugenia Vidal, la dirigente opositora que le ganó al oficialismo en la provincia de Buenos Aires.

Fernández advirtió que ella ya no tiene ningún interés particular en estas elecciones porque ya fue la presidenta más votada después del mítico Juan Domingo Perón, y una vez que termine su gobierno, el próximo 10 de diciembre, se quedará en su casa.

"Pero cuando me vaya no quiero ver que se desmorone lo que nos costó años tener, no defiendan un gobierno, defiendan sus derechos", agregó al conminar a toda la militancia a continuar con la campaña en favor de Scioli.

Reconoció que "algunas veces podré ser, no sé si brutal, soberbia, demasiado pagada de mí misma, pero nunca voy a hacer algo que le haga daño a cualquier compatriota".

Aseveró que habla "con total falta de interés en lo personal, mi interés es colectivo, como ciudadana argentina, no soy candidata a nada, yo me voy a mi casa", dijo.

Expuso que elección no se trata de elegir entre dos personas, sino entre dos modelos de país: el que representa Scioli para continuar con políticas que beneficiaron a los argentinos durante 12 años, y el de Macri, que modifica sus posiciones sin tener convicciones de fondo.

En ese sentido, se refirió a los vaivenes del candidato opositor que en plena campaña adhirió a políticas del oficialismo que antes denostó, como los programas sociales, reestatización de empresas y la aprobación del matrimonio igualitario.

"Le debemos a la ciudadanía no sólo palabras en un debate, sino sinceridad, transparencia y que nadie se disfrace de lo que no es, porque nosotros con nuestros errores, defectos y equivocaciones, somos lo que somos", afirmó.

Fernández habló en uno de los salones de la sede del gobierno, custodiada por el ministro de Economía, Axel Kicillof, y la ministra de Desarrollo Social, Alicia Kirchner, pero luego salió a los patios para saludar a los grupos de militantes que esperaban sus palabras.

Desde uno de los balcones, la mandataria les insistió en continuar con la campaña y dejar atrás mezquindades, en un mensaje de unión y conciliación interna que pretenden poner freno a las peleas que desataron los magros resultados electorales del domingo pasado.