Carabineros: un producto chileno de exportación "no tradicional"

La militarizada policía de Carabineros es uno de los productos de exportación no tradicionales de Chile, ya que sus características como fuerzas "de orden y seguridad" son estudiadas en el resto de América Latina.

Las cualidades de esta institución, así como su estructura funcional y organigrama, son fuente de admiración para sus similares de la región, lo cual ha llevado a Carabineros a participar en programas de adiestramiento y formación de varias policías.

Esta colaboración sobrepasa las diferencias políticas entre los gobiernos, como en el caso de Ecuador, donde el presidente Rafael Correa destacó planes de reforzamiento y modernización de la policía de su país, con participación de instructores chilenos.

Otro caso es el de Colombia, que envía anualmente a oficiales y efectivos de la Policía Nacional a estudiar en los institutos de formación policial en Chile, nexo que fue refrendado este año con el intercambio de condecoraciones entre sus máximos jefes.

A través del Programa de Becas para Policías Uniformadas Extranjeras, Carabineros recibe a oficiales de Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú y República Dominicana.

El prestigio de Carabineros también se refrenda en Chile, donde la institución -que tiene como lema "Orden y Patria"- aparece como la entidad con mayor percepción de confianza por parte de la ciudadanía, con 40.8 por ciento.

Carabineros, con 50 mil funcionarios entre uniformados y personal civil, hace parte de las "Fuerzas de Orden y Seguridad" del país, junto a la Policía de Investigaciones (PDI), representando un policía por cada 283 habitantes.

La institución, creada en 1927 sobre la base de diversas fuerzas policiales preexistentes, es militarizada, obediente, no deliberante, jerarquizada y está presente en todo el país, donde su misión fundamental es resguardar la seguridad pública.

Además, su disciplina, estructura, armamento y presencia en todo el país hace que algunos especialistas consideren a Carabineros como una potencial fuerza militar del sistema de defensa nacional, dado su poder de fuego, despliegue, disciplina y mando.

De hecho, durante la dictadura militar (1973-1990), Carabineros fue puesto bajo el mando del Ministerio de Defensa, situación que se revirtió con la recuperación de la democracia, cuando volvió a depender de la cartera del Interior.

Carabineros define su misión en el cumplimiento de su rol preventivo (presencia, resguardo, creación de condiciones para la paz interior) y de control de orden público (cumplimiento a la ley, restauración del orden y hacer cumplir las órdenes emanadas de los tribunales).

Además, la llamada "policía uniformada" asume en Chile una misión educativa, de servicio e información, de solidaridad social a víctimas de catástrofes o delitos y de integración nacional (fronteras y lugares alejados).

Su estructura orgánica contempla las fuerzas de orden público, fuerzas especiales antidisturbios, grupo de operaciones especiales, comandos especializados en explosivos, rescate y misiones especiales, una fuerza antinarcóticos y una Prefectura Aérea.

Carabineros, asimismo, es la fuerza encargada de resguardar las fronteras del país, lo que le entrega misiones de soberanía en zonas limítrofes, a lo que se suma su función auxiliar de la justicia, de prevención y de persecución del delito.

Los carabineros además tienen a su cargo la seguridad vial, el control del tránsito, brindan apoyo a la ciudadanía en situaciones de emergencia y hasta hacen de "parteros", socorriendo a mujeres que no alcanzan a llegar a centros hospitalarios para dar a luz.

Una misión específica es la de la Inteligencia Policial, que lleva a Carabineros a participar en las tareas asignadas a la Comunidad de Inteligencia, y el enfrentamiento de los riesgos a la seguridad nacional definidos por la autoridad.

El estatuto y reglamentación interna establecen que, por el carácter no deliberante de Carabineros, los policías no pueden pertenecer a partidos políticos ni a organizaciones sindicales.

Los agentes tampoco pueden integrar instituciones, agrupaciones u organismos cuyos principios u objetivos se contrapongan o sean incompatibles con las funciones que la Constitución chilena y las leyes encomiendan a Carabineros.