Alto costo de energéticos, desventaja competitiva para México:BofAML

Los altos costos de los energéticos en México, en particular de la electricidad, representan una desventaja competitiva para las manufacturas y un obstáculo para un mayor crecimiento, afirmó BofA Merrill Lynch Global Research (BofAML).

El economista en Jefe para México de BofAML, Carlos Capistrán, señaló que las tarifas industriales de electricidad en México están 86 por ciento más altas que en Estados Unidos, y son más caras que en algunos otros países.

En un análisis "Semanario económico para América Latina", consideró que México necesita una reforma energética que reduzca los costos de estos recursos y se traduzca en una ventaja competitiva para la industria nacional.

Expuso que 80 por ciento de las exportaciones de México a Estados Unidos son manufacturas, de las cuales más de 2.3 millones son autos, con lo que ha ganado participación en las importaciones de ese país debido a los bajos costos laborales y de transporte, a ganancias significativas de productividad y un tipo de cambio real competitivo.

Sin embargo, apuntó, el costo de la energía permanece como punto débil, pues mientras la revolución energética está alimentando el crecimiento de Estados Unidos, los precios energéticos en México, en particular de la electricidad, son más caros que en otros países.

Refirió que las tarifas industriales de electricidad en el país aumentaron de manera considerable en la última década: En 2003, el promedio era de 0.06 dólares por kilovatio hora, la cual casi se duplicó en lo que va de 2013 a 0.12 dólares.

Señaló que, con excepción de los países europeos, México tiene una desventaja en términos de costos energéticos comparada con los competidores asiáticos y con el mismo sector industrial de Estados Unidos.

"Actualmente, estimamos que las tarifas de la electricidad en México están 86 por ciento más altas que en Estados Unidos", añadió el especialista de BofAML.

En contraste con los elevados precios de la electricidad industrial, mencionó que las tarifas para los hogares en México han permanecido relativamente sin cambios.

Indicó que estas promediaron 0.091 centavos de dólar por kilovatio hora en 2003 y en los primeros cuatro meses de 2013 han promediado 0.098 centavos de dólar, un modesto incremento de ocho por ciento en una década.

"Desde nuestro punto de vista, esto es en parte resultado del régimen de subsidio a las tarifas eléctricas que aplica durante el verano. Las tarifas eléctricas están subsidiadas en varias ciudades dependiendo del clima caluroso que se registra en el verano", expuso.

Estimamos que el costo total de la electricidad en México es de alrededor de dos por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) neto de subsidios.

Mencionó que para el sector industrial, el costo es de alrededor de 1.2 por ciento del PIB, con las empresas medianas pagando 0.8 por ciento y las grandes industrias 0.4 por ciento.

Puntualizó que el resto de los sectores de tarifas son los hogares (0.4 por ciento del PIB), servicios (0.2 por ciento), comercial (0.2 por ciento) y agrícola (menos del 0.1 por ciento del PIB).

Hay que considerar, precisó, que la Comisión Federal de Electricidad (CFE) reportó que en 2012 el déficit tarifario o subsidio, sumó 84.7 mil millones de pesos (0.55 por ciento del PIB), lo que fue financiado por el gobierno federal (67.7 por ciento) y por la misma CFE (32.3 por ciento).

En su opinión, México necesitaría sacar ventaja de su riqueza en recursos energéticos para bajar sus costos, y mencionó que actualmente el país tiene proyectos de grandes ductos para beneficiarse de los bajos precios del gas en el sur de Estados Unidos.

Destacó que además impulsaría el abastecimiento de gas y ayudaría a bajar los precios de los energéticos, en particular de la electricidad.

No obstante, subrayó Capistrán, creemos que México necesitaría una reforma energética que pudiera traducir los costos energéticos en una ventaja competitiva.

En el largo plazo, dijo, México necesita más recursos para explotar sus propias reservas y mejorar su competitividad, para lo cual el reto está en no sólo explotar estos vastos yacimientos, sino en asegurar que se traduzca en menores costos energéticos para manufactura.

"Desde nuestro punto de vista, esta es una de las razones por las que México necesitaría una reforma energética que permitiera a Pemex firmar contratos de riesgo completo que incrementen la inversión en el sector", añadió.